Adolfo López, presidente de Íntegro: «Temos que centrarmos nas persoas»

Cristina Viu Gomila
Cristina Viu CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

BASILIO BELLO

A VIVA VOZ | Aboga por una ley de vida independiente «completa e amplia» a nivel nacional

23 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Íntegro nació en 1992 no con el mismo nombre, pero sí con la misma intención y vocación. Como otras muchas entidades de apoyo a personas con diversidad funcional, la asociación que preside Adolfo López Baña, pretende que se apruebe una ley de vida independiente, que sea «completa e amplia» y que sustituya a la actual legislación sobre dependencia gallega, que no gusta porque «o nome xa o di todo. Tes que depender, o que fai máis mal que ben».

Considera López Baña que la pandemia podría ser una oportunidad para regular, por ejemplo, la figura de la asistencia personal, para la que sí hay ayudas en Galicia, pero no en otros muchos puntos de España. También está convencido que el covid ha mostrado las carencias del modelo asistencial institucionalizado, al que hay que oponer uno inclusivo, que no vulnere los derechos y tienda hacia la autonomía. «Temos que centrarmos nas persoas», dice.

En esa lucha están y de ahí nació precisamente el centro especial de empleo, paso previo para que las personas con diversidad funcional puedan acceder a un trabajo en una empresa ordinaria. Hasta ahora han colocado a cuatro de sus asociados, que están en Autocares J. Pombo. El resto, una treintena, prestan diversos servicios para los concellos de Zas y de Mazaricos.

Habilidades

La formación que ofrecen en este apartado se transforma en adquisición de habilidades en el centro de día. Al final, todo es uno y lo mismo y tiene que ver con ofrecer a cada cual lo que necesite para que desarrolle al máximo sus capacidades y su autonomía, «tanto a nivel cognitivo como de inclusión laboral», explica Adolfo López Baña, que considera que todas las personas con diversidad funcional deben tender a llevar una vida independiente, de acuerdo con sus posibilidades, pero con los apoyos que sean necesarios.

En estos momentos, las actividades en Íntegro se desarrollan con cierta normalidad, aunque la pandemia ha supuesto un mazazo para el colectivo, ya que ha implicado «un retroceso nos avances logrados durante estes anos polas persoas con discapacidade en terreos tan fundamentais como o laboral o educativo ou o de servizos sociais», dice.

"La sobreprotección ya no es lo habitual"

También ha hecho cambiar las relaciones con otras entidades gallegas. Hace solo unas semanas, los usuarios de Íntegro pudieron relacionarse con los de Misela, de Noia. No es, para nada, algo raro o extraordinario, pero esta vez las conversaciones y las actividades tuvieron que realizarse con una pantalla de ordenador por medio. No es lo mismo por muchas razones, pero es lo que hay en estos momentos, por lo que ha sido preciso adaptarse. En la misma línea van los encuentros con Ambar de Ribeira o Adisbismur de Muros. Hace ya tiempo, en el 2019, se celebraron actividades con miembros de varias asociaciones e intercambios de distinto tipo, pero todo ello ha tenido que quedar en suspenso.

Lo que sí continúa es el apoyo de las familias, uno de los pilares fundamentales del trabajo que desarrolla Íntegro. Adolfo López Baña reconoce que, generalizando, ha llevado tiempo que los padres y tutores tuvieran otra actitud con respecto a las posibilidades y capacidades de sus hijos. De hecho, son muchas las familias que demandan ahora la inserción laboral, «se se pode». Ha habido un cambio de mentalidad y se ha demostrado que los usuarios se pueden defender perfectamente en un puesto de trabajo. Ejemplo de ello son 31 personas con algún tipo de discapacidad que tienen un empleo, ya sea en la propia Íntegro o en una empresa ordinaria. La sobreprotección ya no es lo habitual.

Sin embargo, para avanzar en todas las cuestiones relacionadas con la autonomía personal, Adolfo López Baña pone en acento en la necesidad de un marco legal que vaya en ese sentido y apoya un texto que ya está prácticamente terminado y en condiciones de ser debatido en el Congreso. La única cuestión pendiente, explica, es que hay que presentarlo. Con esa ley se facilitaría que las personas con diversidad pudieran alcanzar, al menos, su independencia.