Los concellos toman la delantera en la recuperación del Camiño a Fisterra y Muxía con la creación de una asociación

Marta López CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

ANA GARCIA

El alcalde dumbriés, José Manuel Pequeño, ha asumido la presidencia

26 feb 2021 . Actualizado a las 18:35 h.

Alcaldes y representantes de los concellos de Santiago, Ames, Negreira, Dumbría, Cee, Corcubión y Fisterra se reunieron ayer por videoconferencia para constituir, formalmente, la Asociación de Concellos do Camiño de Fisterra e Muxía, que agrupa a los ayuntamientos por los que pasa este itinerario y que han querido sumarse a esta nueva entidad.

La primera toma de contacto la tuvieron hace meses y, desde entonces, las diferentes corporaciones han ido aprobando los estatutos. Por el momento no han entrado Mazaricos, Muxía y un tramo de Santa Comba, pero pueden hacerlo más adelante, tal y como explicó el recién nombrado presidente de la entidad, el regidor dumbriés José Manuel Pequeño. El resto de la directiva se completa con el representante de Negreira, que será vicepresidente; la alcaldesa de Cee, secretaria; el de Fisterra, tesorero, y los de Corcubión, Ames y Santiago, que serán vocales.

Pequeño resaltó ayer que la creación de esta entidad ofrecerá múltiples ventajas de nivel económico, como el acceso a fondos provinciales, estatales o europeos, así como ventajas de tipo organizativo y social. Aunque la idea surgió ya hace tiempo, ahora cobra más importancia que nunca, indica, «porque temos que estar todos a unha para revitalizar este sector nunha situación tan complicada como a actual». El ya presidente de la asociación subraya que el Camiño es un «elemento vertebrador» de la economía de aquellos lugares por los que pasa y que su dinamización pasa por dos ejes fundamentales: la recuperación del patrimonio y el cuidado del peregrino. Un cuidado que, según apuntó, no solo puede hacerse disponiendo de buenos equipos de emergencias que acudan a los caminantes en caso de incidentes: también hay que ofrecerles productos y servicios con un mínimo de calidad, no marearlos con publicidad engañosa, acabar con los establecimientos ilegales y, sobre todo, no tratarlos «como un turista normal». «Temos que metelo na cabeza, son dous perfís moi distintos», añadió Pequeño.