«Si todo el mundo empuja en el mismo sentido, seremos mucho más eficientes»

ENTREVISTA | El cabanés José Luís Lema Mira asume el cargo de director xeral de Educación como un reto ante la incertidumbre por el covid


carballo/ la voz

Natural de Cabana, José Luis Mira Lema ya fue director xeral de Educación del 2009 al 2012, pero ya antes -del 1996 al 2004- ocupó direcciones generales en el ministerio. Durante su mandato se pusieron en marcha los contratos-programa (muy aplaudidos por la comunidad educativa) y el Espazo Abalar, que tuvo un arranque más discreto. Ahora asume el cargo de director xeral de Educación, Formación Profesional e Innovación con un reto, y no es para manos, ya que está en un escenario nunca visto.

-En menudo momento comienza esta nueva etapa, ¿no?

-Es cuando menos interesante porque no ha habido antes la situación que tenemos ahora con una pandemia. Por lo tanto, hay que adoptar medidas para que se trabaje con la mayor serenidad posible y podamos desarrollar el proceso de enseñanza sin riesgos.

-En educación se trabaja con un material muy sensible, las personas.

-Es un momento en el que, el profesor no tiene la misma facilidad, por la distancia y por todo lo que conllevan las medidas de seguridad, para ejercer su labor. En todo caso, es necesario volver a las aulas cuanto antes y que ese proceso de enseñanza presencial se desarrolle con la máxima normalidad posible dentro de los centros. Lógicamente, un complejo educacional no es un búnker en el que no puedan entrar los virus, pero sí es cierto que se están tomando muchas medidas. Ceo que se ha trabajado de manera muy profesional.

-¿Por qué se ha retrasado la vuelta en los institutos?

-Se había hecho un protocolo con una distancia entre alumnos de un metro, pero en la reunión de la ministra de Educación con las comunidades autónomas se ha decidido que esta distancia debe ser de 1,5. Ese cambio complica mucho las cosas. Donde antes cabían 25 alumnos, ahora caben menos y eso conlleva buscar alternativas para los estudiantes que no caben en ese aula y tener profesorado para impartir a esos grupos, pero no solo eso, sino que hay que tener espacio. En definitiva, los centros se vieron en la necesidad de reprogramar todo lo que ya habían hecho y eso necesita tiempo, también para que la Administración pueda contratar a los profesores. Creo que es razonable, después de seis meses en los que los alumnos no han estado en el aula, que ahora tengamos un retraso de unos días para que este proceso se pueda organizar bien.

-Usted es de Cabana, conoce perfectamente la zona rural en donde las necesidades son distintas de la de los complejos urbanos. ¿Cómo lo ve con el virus?

-Efectivamente, las zonas rurales ahora mismo son un lugar deseado porque hay menos posibilidades de contagio y son, en general, una zona privilegiada para la enseñanza. En el urbano es muy distinto, hay una mayor concentración de estudiantes, una alta demanda de puestos escolares, y los espacios son los que son. Antes eran suficientes, pero con este cambio necesitamos un mayor incremento y por lo tanto, esto requiere hacer bien el trabajo de cálculos.

-Toda su experiencia le dará una visión un poco más clara de lo que puede pasar.

-Estamos en algo inédito. Es un virus mundial. Nosotros, como en cualquier sector más, pero con un número importantísimo de personas a las que atender, tenemos que seguir los criterios que nos indican desde Sanidad. Afortunadamente tenemos un colectivo de gente muy bien formada que va a permitir que todo se desarrolle con normalidad, digamos dentro de la situación de riesgo que existe, porque existe. Los estudiantes van a sus casas, y vienen al centro, y nosotros podemos tomar muchas medidas, pero ellos pueden influir en la seguridad del centro y por eso es muy importante apelar a la responsabilidad de las familias y de los jóvenes.

-¿Cómo cree que vamos a salir de la situación?

-Si estamos en una situación de recesión de los contagios, como parece, creo que el proceso se podría normalizar y eso sería muy importante para poder desarrollar la enseñanza como siempre. Con las relaciones entre profesores y alumnos, y entre estudiantes entre sí.

-¿Estos alumnos van a tener una carga por la pandemia?

-Eso va a depender de la evolución del virus y de los contagios. Hasta ahora yo no creo que haya una mochila cargada de déficits entre los alumnos. Y de aquí en adelante espero que con las medidas que se están tomando, y si la evolución no es a peor, sino a mejor, la carga no será grande, podremos recuperarnos y no tener generaciones perdidas.

-¿Y la suya? Porque usted cuenta con una larga trayectoria.

-Es un reto, he trabajado la mayor parte de mi vida en educación, en la gestión del sistema educativo; en principio desde la coordinación de FP, de la inspección, de direcciones generales en la Xunta, el ministerio, luego en embajadas y me parece importante trabajar en un reto para poder ayudar. No tengo más interés que ese, que podamos hacer la mejor gestión del sistema educativo de Galicia. Efectivamente, no es seguramente muy comprensible para muchísima gente, y eso va con la persona.

-¿Qué tiene que poner Educación para que se note lo menos posible la pandemia?

-Lo primero que hay que tener claro es que no han variado mucho las cosas. Lo que ha cambiado es que ha llegado una pandemia. Hay un importante número de gente que se relaciona y las medidas tienen que ver, sobre todo, con la protección, con evitar que los contagios se produzcan y para eso se toman sobre la distancia, la higiene, y también tenemos que tomar medidas para que la comunicación del proceso formativo entre los profesores y los alumnos, sino es presencial porque no es posible, podamos hacerlo de forma eficiente. Ahí influyen muchos factores, que tengamos al profesorado formado para poder utilizar las plataformas, que los alumnos y las familias dispongan de los recursos. En definitiva, son medidas naturales que se le ocurren a cualquiera. Es hacer aquello que en realidad se necesita. Si todo el mundo está empujando en el mismo sentido, seremos mucho más eficientes en el desarrollo de un interés tan importante para los jóvenes.

-Una huelga el primer día de colegio no parece que sea remar todos en el mismo sentido

-La huelga es un derecho constitucional, no tengo nada que decir en sentido. Se ha desarrollado con un seguimiento del 12%, que tampoco es significativo. Nosotros ofrecemos dialogo. Cuanto más se dialogo, más probable es acertar en las decisiones.

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