La inseguridad se instala en la Costa da Morte con dos nuevos asaltos

Roban en un bar de A Silva y en una empresa de maquinaria de Vimianzo


Carballo / La Voz

La oleada de robos continúa en la Costa da Morte, en donde durante la madrugada del viernes se produjeron tres nuevos sucesos, dos robos y un intento de asalto. Uno de ellos se produjo en el mismo lugar en el que hace tan solo quince días unos cacos se llevaron maquinaria por un valor que asciende a los 10.000 euros. Se trata de una empresa de A Piroga, en Vimianzo, en donde sus propietarios se encuentran asustados ante la situación de inseguridad de la zona.

En esta ocasión, los cacos se llevaron motosierras y robots cortacésped tras romper la cristalera para acceder al local. Por el momento, la familia todavía no ha contabilizado el valor del robo, pero estiman que la cantidad es elevada debido al precio de ese tipo de maquinaria. Los dueños del local fueron alertados del atraco por la Guardia Civil a las 2.30 horas. Los agentes se encontraban patrullando por la zona en el momento del asalto, que se produjo sobre las dos de la mañana. Lamentablemente, no pudieron alcanzar a los ladrones, que huyeron con el botín.

Intento de robo en Paiosaco

Entre los sectores más perjudicados ante esta tanda de asaltos se encuentra el de la hostelería. Los propietarios de los locales de la Costa da Morte solicitan más vigilancia ante el aumento de sucesos. Los dos últimos se produjeron también durante la madrugada del viernes. El primer susto tuvo lugar en Paiosaco, en O'Estanco. Allí un individuo rompió la cristalera de la entrada para acceder a su interior. En ese momento saltó la alarma del local por lo que el hombre echó a correr. «Foi ás 2.50 horas. Eu vivo enriba do local, no mesmo edificio, e xa escoitei o ruído cando rachou o cristal e logo da alarma. Asomeime á fiestra e vin a un home correr cunha barra de ferro nas mans. Ía vestido de negro e non lle vin a cara, pero penso que non a tiña tapada», relata Manuel Angeriz Pazos, dueño del negocio.

En su caso, es la primera vez en diez años que le intentan robar. «Por sorte, e toca madeira, neste tempo só nos pasou isto», explica Angeriz, al que le sorprendió que el asaltante actuase solo. «Primeiro intentou entrar polo lado da terraza, pero tamén está a alarma conectada dese lado, e por iso probou pola entrada principal. Fáiseme raro que estivera só e marchase correndo», comenta el hostelero, que destaca la preocupación en el sector. «Estamos preocupados porque estanse a producir moitos roubos na comarca», apunta.

Poco después del susto en ese negocio de Paiosaco, una camarera de un bar no muy lejano a O'Estanco se vio sorprendida por dos ladrones. Se trata de la cervecería A Tella en A Silva, en donde la trabajadora se encontraba recogiendo cuando los cacos entraron. «Foi ás 3.21 horas exactamente. O bar péchase á unha é a camareira estaba dentro terminando de recoller. Dous homes romperon a porta da entrada para acceder ao interior, pero pensamos que había un terceiro agardando no coche para marchar», relata la propietaria, Ana Vázquez, que a los cinco minutos de producirse los hechos ya estaba en el local. «A alarma estaba conectada porque o bar xa estaba pechado, entón recibín un aviso da empresa de seguridade. Ás 3.25 horas eu xa estaba no bar e os ladróns xa marcharan», apunta la mujer, que confirma que en los seis años que lleva al frente de este negocio es la primera vez que sufre un robo.

Para ella, los hosteleros están en una situación delicada. «Estamos máis desprotexidos ca nunca», afirma Vázquez, que indica que la obligatoriedad de cerrar a la una de la madrugada acentúa la problemática. «Antes cerrabas e marchabas case a canda os clientes, pero agora ti pechas e quedas totalmente só, polo que é mais inseguro aínda», destaca la mujer. En cuanto a la actitud de los atracadores, apunta que no eran violentos. «Dixéronlle a camareira que estivera tranquila que non lle ían facer nada. O que si romperon foi o cristal para entrar e a máquina tragaperras para levar os cartos, aínda non sei cantos tiña. Tamén levaron os da caixa rexistradora cuns 300 euros, os do cambio. Teño unha máquina de apostas e a de tabaco, pero esas non as tocaron», indica la hostelera, que debido al suceso, ayer tuvo que retrasar la apertura del negocio. «Pola mañá estivo a científica para buscar pegadas dactilares dos ladróns e investigar todo, pero puidemos abrir ao mediodía para as comidas».

De la crisis del coronavirus a la oleada de atracos

La situación de inseguridad golpea a toda la comarca, por lo que vecinos y propietarios solicitan una mayor presencia policial para evitar nuevos sucesos.

«Eu penso que son os mesmos. Cóllenos e sóltanos e así seguido. A xente está preocupada porque están vendo que cada semana entran a un local a roubar», comentaba ayer un vecino de Paiosaco. Del mismo modo se manifiestan los dueños de los locales, que a la pérdida de ingresos motivada por las restricciones de la crisis sanitaria, se les suma el miedo a un posible atraco. «Aínda que non leven nada, coma no meu caso, xa me romperon o cristal e levei o susto de madrugada», apunta el dueño de O'Estanco.

Los ladrones se ceban con la hostelería, con al menos seis ataques en tres semanas

Estos nuevos sucesos se suman a los acontecidos hace tan solo una semana, la madrugada del jueves 14, cuando se produjo un robo en un local de Zas, en el restaurante Tívoli, y otro intento en el bar San Adrián de Piña, de A Laracha. Allí, una de las dueñas y su marido resultaron heridos leves tras enfrentarse a los asaltantes, que huyeron sin poder reunir el botín. En esa ocasión, los propietarios vieron a dos hombres con la cara tapada, mientras que otro esperaba en el coche. El mismo modus operandi que relata la propietaria de la cervecería de A Silva, en la que robaron ayer.

La Guardia Civil trabaja con el objetivo de identificar a los autores de los robos, y de acuerdo con las fuentes consultadas, ya cuentan con sospechosos. Podría tratarse de los mismos responsables que el día 7 entraron en la cervecería Arboleda en O Capelán, Coristanco, con un arma de fuego. El atraco ocurrió sobre las seis de la mañana y los cacos se llevaron 1.100 euros procedentes del cambio y la recaudación, según explicó el gerente del establecimiento. Esa misma madrugada se produjo otro intento de asalto en una cervecería de Pazos, en Ponteceso.

Tras la pista de dos coches

Los testigos pudieron identificar un Opel Astra rojo, que los agentes vinculan con otro robo con persecución incluida ocurrido a principio de mes en la provincia de Lugo. El otro vehículo que centra las sospechas es un Alfa Romeo Azul con el que se produjo el atraco de la cafetería Asteria de Caión el pasado 11 de este mes. Todo apunta a que los dos vehículos, que fueron vistos por Carballo recientemente, llevaban placas de matrículas falsas.

Sigue la oleada de asaltos en locales hosteleros de la Costa da Morte

Caterina Devesa

Roban 300 euros en un local de Zas y tratan de atracar otro en A Laracha

Nuevo susto entre los hosteleros de la Costa da Morte, en donde anoche se produjeron dos sucesos. El primero tuvo lugar en el bar San Adrián da Piña, en el límite entre A Laracha y Carballo, alrededor de la 1.30 de la mañana. Una de las dos propietarias, Raquel, se encontraba recogiendo para cerrar. Fue entonces cuando escuchó llegar un coche y corrió hacia la puerta para tratar de cerrarla. «Tiña xa as chaves na porta, pero por fóra. Cando escoitei ao coche fun correndo para tratar de pechar por dentro e xa non me deu tempo. Os dous asaltantes déronlle cun pau de ferro á fechadura e saltáronme os cristais todos da porta nos ollos e no pescozo», relata la mujer, todavía con el susto en el cuerpo.

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