Ocho concellos de la comarca apuestan por librar a sus arenales del tabaco

La Voz CARBALLO / LA VOZ

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BASILIO BELLO

El último en recibir su diploma fue el de Laxe, esta misma semana

14 ago 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Antes de la que la Xunta declarase la guerra al tabaco en las calles para prevenir el coronavirus, numerosos arenales de todo el territorio gallego ya le habían puesto coto al hábito al inscribirse en la Rede Galega de Praias sen Fume.

En la provincia coruñesa, 63 arenales forman parte de la iniciativa, entre los que figuran varios de la Costa da Morte, quwe se han inscrito en la iniciativa de Sanidade, y que tiene su origen en la medida tomada por el Concello de Baiona en el 2012. Más tarde, en el 2016, el Programa Galego de Promoción dunha Vida Sen Tabaco del ejecutivo autonómico recogió el proyecto con el fin de extenderlo a todo el litoral. Se trata de una medida voluntaria, ya que no hay ninguna normativa que impida fumar en los arenales.

«Non ten un fin recadatorio, senón educativo, de promoción da saúde e de protección do medio ambiente, sendo o seu cumprimento voluntario», aclaran desde el Servizo Público de Saúde, que acaba de hacer entrega al alcalde de Laxe, José Luis Pérez Añón, del diploma que acredita que todos sus arenales (Arnado, Traba, Soesto, Laxe-Centro y Laxe-Esquerda) están libres de tabaco. Asimismo, a finales del mes de julio, Ponteceso recibió la categoría de miembro de oro de la red gallega de playas sin humo tras instaurar la prohibición en todos sus arenales: A Ermida, Balarés, Niñóns, Osmo y Arnela. Una decisión con la que desde el gobierno local se muestran muy satisfechos, de hecho indican que continuarán trabajando para hacer de los espacios naturales del municipio «os máis acolledores e saudables». En la misma línea trabajan el resto de concellos del área, que también cuentan con playas en las que no se permite fumar.