Ni el covid-19 puede con el campus de tecnificación de fútbol carballés

Donato puso el broche de oro a la quinta edición, con 130 jóvenes participantes


Carballo / la Voz

La pandemia provocada por el covid-19 ha dejado graves secuelas, entre ellas, una nueva realidad marcada por el temor a los rebrotes, como el detectado entre la expedición del club de fútbol Fuenlabrada. Sin embargo, la quinta edición del Campus de Tecnificación de Jugadores y Porteros, que coordinan por quinto año consecutivo las Escolas Luís Calvo Sanz, el Bergantiños y la Escuela de Porteros Nordés ha resultado ser todo un éxito de participación.

Acudieron a la cita en As Eiroas 130 jóvenes, con edades comprendidas entre los 6 y 15 años, procedentes de Carballo, Santa Comba, Cabana, Laxe, Baio, Malpica, Corcubión, A Coruña, Vimianzo, Mera... Incluso dos hermanos de Francia y otros dos de Suiza, lo que le otorgó a esta actividad cierto aire de internacional.

Fue una actividad claramente marcada por los protocolos sanitarios y para ello los organizadores adoptaron todas las precauciones posibles para evitar contagios. Un total de 16 monitores se encargaron de que los chavales hicieran caso a los procedimientos de prevención.

Por lo demás, el campus TEC ha sido un completo éxito. Los jóvenes aspirantes a futbolistas profesionales pudieron dar buena cuenta de sus habilidades con el balón a los técnicos, encabezados por los coordinadores Borja Facal, David Iglesias, José Abelenda y Jesús Capelán. Y no solo los que en teoría ejercieron de jugadores de campo, sino también los que se pusieron bajo los palos. Y es que si por algo se caracteriza esta actividad es que cada vez son más lo que quieren emular a los Iker Casillas, Ter Stegen, Jan Oblak y Thibout Courtois. Aunque como suele ser habitual triunfaron más los que quieren parecerse de mayores a los Messi, Cristiano Ronaldo, Neymar y compañía. 

Balance

David Iglesias, uno de los integrantes del equipo coordinador, hizo ayer un balance muy positivo del campus: «La verdad es que tuvimos una gran participación en las dos semanas que duró el campus. Y eso que teníamos nuestras reticencias y temores al principio porque con esto del covid-19 no sabíamos cómo iban a reaccionar los padres. Pero la verdad es que fue todo un éxito porque vinieron 130 chavales y, de hecho, en la primera semana tuvimos que poner un límite porque había más gente anotada, pero por aquello de cumplir las distancias y las restricciones sobre los usos de las instalaciones optamos por reducir un poco el aforo».

Para David Iglesias fue precisamente el coronavirus la clave de esta actividad: «Había ganas de hacer deporte, de que los chavales pudieran canalizar toda esa energía a través del fútbol». Y como colofón a dos semanas de intensos entrenamientos, nada mejor que la visita de dos activos del fútbol: primero con la visita, hace una semana, de Miguel Loureiro, jugador del Andorra de Gerard Piqué, y ayer con la presencia de un icono del deportivismo: Donato, el autor del primer gol frente al Espanyol de Barcelona que le dio el título de Liga al Dépor en la temporada 1999-2000. El hispano-brasileño hizo un balance positivo en su visita a As Eiroas. El que fue centrocampista defensivo del cuadro herculino durante diez temporadas (1993-2003), jugó 363 partidos con los blanquiazules y anotó 45 goles destacó la gran cantidad de chavalada presente en As Eiroas, precisamente en un momento tan delicado por culpa de la pandemia. Finalmente y tras las fotos y la firma de autógrafos de rigor los participantes a este campus dieron buena cuenta de unas suculentas pizzas.

Una actividad marcada por los requisitos y las prevenciones sanitarias 

Con 130 deportistas, con edades comprendidas entre los 6 y los 15 años, los coordinadores tuvieron que realizar un gran trabajo previo con el objetivo de evitar cualquier tipo de contagio. Para empezar, charlas informativas y metodológicas con los tutores legales y los propios participantes. Y posteriormente, todo un ritual de medidas higiénicas y sanitarias en todo el recinto de As Eiroas.

«Hubo un procedimiento muy meticuloso, nada se dejó al azar. Para empezar, realizamos el trabajo respetando la reducción del aforo que marca Sanidade y evidentemente, el uso de las mascarillas estuvo a la orden del día», apuntó David Iglesias, quien añadió: «A la entrada y en los accesos principales colocamos geles hidroalcohólicos y jabones desinfectantes. También instalamos alfombras desinfectantes y en cada posta se llevó a cabo una desinfección de los balones y las botas de fútbol al acabar. Es decir, cada vez que se cambiaba de ejercicio táctico había que limpiar todo antes de empezar con la siguiente actividad y las mascarillas que se utilizaron fueron unas de una empresa de Carballo con un nivel de protección del 98%. También fuimos muy meticulosos con las distancias sociales e incidimos mucho a los chavales en el lavado de las manos para prevenir posibles contagios».

Según David Iglesias, los coordinadores y monitores no solo ejercieron de técnicos deportivos sino también de técnicos sanitarios, «concienciando a los jugadores sobre la necesidad de adoptar medidas preventivas en la vida diaria», fuera de los terrenos de juego.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Ni el covid-19 puede con el campus de tecnificación de fútbol carballés