La Costa da Morte encara un San Xoán atípico sin cachelas ni espíritu festivo

El cerco no ha salido en los últimos días, lo que seguramente encarezca hoy la sardina


Carballo / LA Voz

Tenga los años que tenga, y por mucho que se esfuerce en hacer memoria, le será imposible recordar un San Xoán como el que se vivirá esta noche. Las calles de Carballo no atufarán a humo y la playa de Area da Vila no será escenario de la gran Lumarea, cuyo décimo aniversario fue bendecido por los Heredeiros da Crus hace un par de años. No habrá verbenas, ni hogueras comunitarias, ni conciertos, pero eso no implica que no pueda celebrarse en un ambiente más recogido.

Del precio que llevará hoy la sardina poco se puede avanzar. El cerco no sale desde el viernes y, tras varios días sin producto, seguramente hoy cotice al alza. «O venres leveina a 8 euros», señala Rosa María Carabel, de la Pescadería Antonio, que añade: «Algunha xente veu xa entre semana para levar e conxelar, por se despois ía máis cara ou non había».

En Pescados e Mariscos Sandra, en Camariñas, la vendieron la semana pasada a 4 euros el kilo: «Houbo cantidade, pero de pequeno tamaño. Mañá [por hoxe] ha de ir cara, pero non o saberemos ata a madrugada», confirman. Lo mismo opinan desde Reymar (Fisterra): «É a pregunta do millón», dice María José, que tiene una libreta llena de encargos a los que no puede concretarles un precio. «Eu dígolles que é como a bolsa, sube ou baixa segundo o día», bromea. Y hoy tiene todas las trazas de subir, pese a que estos días ha habido bastante cantidad en el mercado. En su caso, han tenido bastantes encargos para este pasado fin de semana: «Este ano cae moi mal a fecha e moita xente aproveitou xa esta fin de semana para reunirse coa familia en vez do propio día».

«Iremos para a casa da praia a desconectar un pouco estes días»

Cualquier otro año la familia de Isabel García uniría para disfrutar juntos de una comida festiva. En este 2020, marcado por el covid, se irá esta misma noche a la casa que tiene en la playa para desconectar y, si el tiempo lo permite, disfrutar de unos días de sol antes de volver el jueves para trabajar. «Os meus pais facían cachela, a tradicional auga de San Xoán... Pero este ano nada, hai que adaptarse, e ao non haber festa nin nada...», dice la carballesa, que solo pide que sean unos días tranquilos y que se acabe «dunha vez por todas» una pandemia que ha derivado en una sensación de «inseguridade» constante. Asegura que quien más suele disfrutar de estas fechas «son os meus fillos». Sobre todo la mayor, que es una forofa de las orquestas y espera todo el año la llegada del verano para ir a los conciertos de todas cuantas puede. En esta ocasión lo tendrá complicado, y no solo en el San Xoán de Carballo. Pero lo importante, resume Isabel, es salir todos de esta cuanto antes y recuperar la normalidad. No esta «nueva», sino la vieja rutina de antaño.

En Carballo solicitaron permiso para casi medio millar de cachelas en fincas privadas

La inmensa mayoría de los municipios de la Costa da Morte informaron a lo largo de las últimas semanas de que las tradicionales cachelas de San Xoán quedarán este año limitadas a fincas privadas, y siempre bajo autorización previa del Concello. Prohíben su celebración, por tanto, en terrenos públicos y en arenales para evitar aglomeraciones y prevenir posibles contagios de covid-19.

En Carballo, señaló ayer el concejal delegado del área de playas, Miguel Vales, no precintarán los arenales. Aparte de ser «inviable» por los kilómetros de costa que tiene el municipio, esta es una práctica que se está llevando a cabo sobre todo en playas urbanas en las que hay una gran tradición de hogueras en esta noche del 23 de junio. «Ademais, aquí as celebracións soen centrarse no entorno urbano, co cal non o vemos necesario», añade Vales.

Quienes hayan presentado su solicitud a tiempo podrán hacer una hoguera en terrenos privados siempre y cuando respeten una serie de recomendaciones que son prácticamente unánimes para todos los concellos: no más de 3 metros de altura, distancia respecto a masa forestal y viviendas, contar con instrumentos de extinción, alejarse de tendido eléctrico, no emplear materiales que desprendan gases tóxicos en su combustión...

Solo en el Concello de Carballo había registradas ayer cerca de medio millar de solicitudes para hogueras en fincas privadas en el término municipal.

Encargos de churrasco por si el precio de la sardina se dispara hoy

Panceta, costilla, criollo y churrasco (tanto de ternera como de cerdo) es lo que más están vendiendo estos días en la Carnicería Daniel de Carballo. Si la sardina reina en las mesas en la noche de San Xoán, las parrilladas de carne son la segunda opción preferida por los vecinos de la Costa da Morte, sobre todo si el pescado se va mucho de precio.

En este establecimiento carballés vienen recibiendo encargos desde mediados de la semana pasada, aunque son conscientes de que muchos esperarán a hoy por la mañana para conocer la cotización de la sardina y, ya ahí, decidir el menú.

«Festa non haberá como de costume, pero a xente parece que sigue comendo coma sempre», bromean desde este comercio: «Quedaremos toda a noite facendo pedidos igual ca sempre», comentaban ayer.

Por otro lado, panaderías y pastelerías de la comarca están también trabajando muy bien los postres festivos y la brona, un excelente acompañamiento a las sardinas asadas.

La vertiente religiosa carballesa: una sola procesión con cincuenta personas

Nada de aglomeraciones, aforos limitados en el interior del templo, mascarilla y una única procesión con un máximo de 50 personas. La parroquia de Carballo ha tratado de mantener en la medida de lo posible el programa religioso de su patrón, pero ha de adaptarse a las indicaciones sanitarias como cualquier otro.

Los lugares de culto, según el decálogo publicado por el Sergas para esta fase posterior a la desescalada, no han de superar en ningún caso el 75 % de su aforo. Los fieles tienen que respetar la distancia social y portar mascarilla en el interior de los templos.

Siguiendo estas indicaciones los carballeses podrán acercarse mañana miércoles, a las 12.30, a la misa solemne por San Xoán. Como es tradición, el alcalde, Evencio Ferrero, hará su invocación al patrón hablando, este año, del futuro, como explicó estos días.

El jueves 25 se celebrará la única procesión incluida en el programa. La misa solemne será también a las 12.30 y, después, se portará al Sacramento en una carroza engalanada que irá acompañada por autoridades y funcionistas. En total no se superarán las 50 personas, y de velar por esta máxima se encargará la Policía Local. Quienes quieran presenciar el recorrido -que empezará por la rúa Jacinto Amigo y hará parada en los tres altares de Gran Vía, Cervantes y Braña- tendrán que hacerlo desde sus ventanas o desde la acera, pero sin sumarse en ningún caso a la comitiva. El párroco, José García Gondar, hace énfasis en que se respete este condicionante al mismo tiempo que anima a engalanar balcones y ventanas y a lanzar pétalos al paso del Sacramento.

Viernes, sábado y domingo seguirán los oficios religiosos por la Virgen del Carmen, el Perpetuo Socorro y San Judas Tadeo.

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