Los vendedores ambulantes son los grandes olvidados de la desescalada

Dicen sentirse «discriminados» con las terrazas, el comercio y los centros comerciales


Carballo / la voz

Representan a un sector del que viven directamente más 150 familias en toda la Costa da Morte y aseguran sentirse «discriminados» en comparación con hosteleros, comerciantes y grandes superficies. Se trata de los vendedores ambulantes vinculados al textil, calzado y complementos. Llevan sin ingresar un euro desde el 13 de marzo, justo un día antes de que el Gobierno decretara el estado de alarma.

En todo este tiempo, muchas familias, unas 60 solo en Carballo y Coristanco, tuvieron que recurrir a la ayuda humanitaria para poder sobrevivir. En sus almacenes y furgonetas acumulan género por importe de miles de euros y denuncian que no le pueden dar salida a toda esta mercancía porque las autoridades sanitarias han priorizado la venta de alimentos y de productos del campo.

Lamentan también que ahora que Galicia ha entrado en la fase 2, los vendedores ambulantes deben seguir de brazos cruzados cuando otros sectores, como el comercio, la hostelería y las grandes áreas comerciales sí pueden trabajar con cierta normalidad, siempre y cuando cumplan unos requisitos básicos de separación, y utilicen geles ricos en alcohol y promuevan el uso de mascarillas y guantes.

En Cee, solo acuden a la feria 15 de los 150 censados. El resto ya han remitido un escrito al Concello diciendo que no regresarán hasta que finalice el estado de alarma. En Paiosaco, el Concello estudia ampliar el aforo para la primera feria de junio, prevista para el día 7, pero se trata de una opción todavía en fase de estudio, según avanzó el alcalde, José Manuel López Varela. En Carballo, el edil de Mobilidade, Tráfico, Feiras e Mercado, Juan Seoane, explicó que tanto hoy como el domingo (feirón) se mantendrán los puestos habilitados, 62 en total (31 de ellos concesionados) de la alimentación y productos del campo. Del textil, complemento y calzado en la praza do Concello no hay, pero el edil volvió a insistir en que el mercadillo de la Avenida da Milagrosa no se celebrará «ata dentro dun mes». Seoane argumentó que dados los requisitos de separación entre puestos y las medidas de seguridad e higiene, es inviable dar cobijo a los 150 autónomos. «Só podemos habilitar un aforo do 33% e agora mesmo non temos esa capacidade porque teríamos que ocupar máis espazo e priorizar os sectores de actividade», dijo Seoane.

En Vimianzo hay polémica por la reubicación «provisional» del mercadillo, que, a partir de hoy, se traslada hacia O Agro de Trasariz, en las inmediaciones de la Casa da Cultura. La alcaldesa, Mónica Rodríguez, defiende la ubicación porque es la única forma de dar servicio a 120 autónomos. También dejó claro que el tema de separación entre puestos es competencia de la Xunta.

La feria vimiancesa regresa hoy después de dos meses y medio cancelada

La feria de Vimianzo regresa hoy después de dos meses y medio cancelada. El equipo de gobierno ha habilitado una nueva ubicación temporal en las inmediaciones de la Casa da Cultura para dar cabida a 120 autónomos. La alcaldesa pretende dar así cobijo a todos los autónomos bajo el argumento de que el emplazamiento habitual: rúa Castelao, O Vilar y Antonio Vázquez Mouzo se queda pequeño para albergar tanto autónomo, toda vez que hay que cumplir unos requisitos de separación de 4 metros entre puestos y de 6 con los situado enfrente. La reubicación no sentó muy bien entre los comerciantes, con los que la mandataria mantuvo una reunión el martes. Rodríguez avala el cambio al entender que es el único que puede dar servicio a todos los autónomos. «As distancias sanitarias son competencia da Xunta, non do Concello», alegó.

«Parecemos o gremio dos apestados, cal é o futuro que nos espera?»

El carballés José Rodríguez Vázquez lleva 35 años en la venta ambulante. Se dedica al textil y lo hace en Muxía, Rianxo, Laxe, Vimianzo y Malpica. «Parecemos o gremio dos apestados. O comercio pode abrir con restricións. Ao igual que os centros comerciais, que tamén venden téxtil, calzado e complemento. Pero para nós todo son dificultades. Eu levo sen traballar dende o 12 de marzo». Y añadió: «As terrazas poden abrir con dous metros de separación entre mesas, por certo, cun máximo de dez persoas; mentres que nós temos que manter una separación de catro metros co que está ao noso lado e seis co de enfronte. Cal é o futuro que nos espera así?».

«Por que nós temos o dobre de separación que nas terrazas?»

Noelia Conde Iglesias suele acudir con su madre a las ferias y mercados al aire libre de Carballo, Santa Comba, Vimianzo, Ordes, Laxe y Cee. Tiene 39 años y no trabaja desde el 13 de marzo: «Teño mercadoría mercada e pagada por importe de 5.000 euros, que aínda non puiden vender». Y añadió: «Por que poden vender os da alimentación, produtos do campo, os comercios e as tendas e nós non? Por que nunha terraza, entre dúas mesas ten que haber só dous metros de separación e os que imos ás feiras temos que manter catro metros co que está ao noso lado e seis co de enfronte? Por que non se nos permite traballar ao igual que ao resto?», se cuestionó.

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