La escisión de Ferroatlántica apunta a la aplicación del ERTE y a la venta

Los trabajadores se opondrán a que les compre una empresa que no sea del sector


cee / la voz

Con la compañía prácticamente muda y la Xunta ofreciendo una información de mínimos cada movimiento sobre el futuro de Ferroatlántica que se conoce más o menos de rebote alimenta todo tipo de especulaciones y también de miedos en las fábricas de la Costa da Morte.

En esta ocasión, es el Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME), el que publica en su número del martes la escisión de la fábrica de Sabón (Arteixo) la fábrica de Boo (Cantabria) y la unidad de servicios centrales, ubicada en Madrid. Esto, aunque tiene muchos matices técnicos, supone que, en la práctica Ferroatlántica S. A. U. queda reducida a las factorías de la Costa da Morte y las centrales hidroeléctricas del Xallas y el grande. De ahí que los trabajadores vean detrás una intención clara de vender activos para paliar la enorme deuda que soporta el grupo empresarial. De hecho, el Grupo Villar Mir ya reconoció a nivel oficial que escucha ofertas por su participación del 53 % en Ferroglobe -el grupo internacional del que forma parte Ferroatlántica- y por el 34,6 % de la constructora OHL, los dos buques insignia de este conglomerado de empresas.

«Se ti tés un edificio con cinco pisos e máis doado que os poidas vender piso a piso que o edificio enteiro», considera el portavoz del comité de empresa de Cee-Dumbría, Alfonso Mouzo (CIG), que ve estas escisiones como la antesala de la aplicación efectiva en la zona del Expediente de Regulación de Empleo Temporal (ERTE) declarado a principios de año, pero que aún no se ha hecho efectivo. Hasta el momento la empresa ha estado operando con las posibilidades que tiene para modificar jornada, pero ningún trabajador está en el ERTE como tal, lo que no se acaban de explicar desde el comité, pero ahora, con esta decisión, lo ven más claro.

No se hizo efectiva

De hecho, las escisiones ya se publicaron en el BORME a finales del año pasado -con lo que los sindicatos denunciaron que el ERTE había que negociarlo en cada centro y no de manera conjunta en Madrid-, pero no llegaron a hacerse efectivas. De ahí que los representantes de los trabajadores consideren que se postergó esa separación de centros precisamente para sacar adelante el expediente de empleo, con el apoyo de los sindicatos estatales, ya ahora que la operación está hecha, las fábricas de la Costa da Morte sufrirán las verdaderas consecuencias. «É un xogo de auténticos trileiros. Tíñano parado precisamente por este tema e agora supoño que dentro de seis ou sete días nos comunicarán que se comeza a aplicar», incide Mouzo, que ya adelanta, que se opondrán con todo lo que puedan a que las unidades productivas se le vendan a empresas que no tengan que ver con el sector de las ferroaleaciones y que solo estén detrás del apetitoso activo que suponen las centrales hidroeléctricas del Xallas.

En la misma línea, Juan Villar (CGT) va incluso más allá, porque entiende que si las fábricas se separan decae cualquier justificación de aplicar un ERTE en Cee-Dumbría, porque -al margen de que se negociase ilegalmente, a su juicio- están dando beneficios. Aun con los hornos 13 y 14 de Cee parados y tomando como base los datos de la propia Ferroatlántica, que los trabajadores creen que son muy superiores, asegura que cerrarían el presente año 2019 con unos 15 millones de euros de beneficios: siete de las fábricas y otros tantos de las centrales, que consideran que son bastantes más.

Al menos esta es la postura que se preparan para defender desde los sindicatos y, de hecho, ya están trabajando con abogados para ver las posibilidades de actuación que tienen de cara al fin último que es mantener la actividad industrial y los empleos en Cee y Dumbría.

-9.948.079 €

Reducción

Ferroatlántica S. A. U. reduce su capital, con lo que cada acción vale 9,1 euros menos.

56.556.767 €

Capita social

Así quedaría el capital social con la reducción. Es decir, 51,8 euros cada acción.

-4.974.039 €

Reservas voluntarias

Con la escisión las reservas voluntarias, de Ferroatlántica S. A. U. también se reducen.

El comité advirtió al conselleiro de una segregación encubierta de las hidroeléctricas

 

 

El comité de empresa de Cee-Dumbría y las centrales, que está a la espera de una reunión con el conselleiro de Industria, Francisco Conde, en un tono más formal que la del pasado 30 de marzo en la antesala del mitin del PP de Cee, ya le pusieron en aquel encuentro sobre la pista de lo que consideran las verdaderas intenciones de la compañía. Esa estrategia, como dice Juan Villar, pasaría porque Sabón, Boo y los servicios centrales queden dentro de Ferroglobe y que Cee-Dumbría y las centrales (lo que sería en esencia Ferroatlántica con las escisiones) se puedan vender en bloque, en este caso a Ferrovial, que ya habría mostrado su interés.

A su vez la constructora le alquilaría las fábricas de la Costa da Morte a Ferroglobe, y se quedaría con las hidroeléctricas, con lo que en la práctica supondría la segregación encubierta de las centrales.

El conselleiro tomó nota y ni Ferroglobe ni Ferrovial se han pronunciado al respecto por ahora.

Daños para todos

Ferroatlántica huele en estos momentos peor que humo que salía por sus chimeneas. Parece que los errores, que cometieron unas partes y otras, empiezan a tener consecuencias. La gran proa industrial de la Costa da Morte se tambalea, y no por sus posibilidades, sino por las posturas de unos y de otros. Unos infravaloraron el potencial de los otros, y los otros no supieron aprovechar oportunidades. El daño puede ser para todos.

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