Diez propuestas para sentar las bases de un nuevo desarrollo

Los expertos apelan al poder político y a las bases sociales para empezar a construir alternativas reales contra la despoblación


carballo / la voz

El director de Fonteboa, Luís García, dice que ahora que vienen las elecciones, el aval mínimo que habría que exigirle a cada candidato es «¿vostede que proxecto de sostenibilidade ten?» para fijar población en su municipio. Estas son diez claves en las que coinciden muchos de los expertos consultados.

1-Gestión del territorio. Ver el monte, «coma un cultivo máis», como dice Manuel Marey, para paliar el abandono y entender, en general, el medio como un recurso.

2-Empleo y servicios. La clave para que la gente se quede es que tenga trabajo y que las condiciones de vida no estén a años luz de las que ofrecen las ciudades.

3-Incentivos. Tanto a nivel fiscal, como en los puestos públicos es necesario que acceder a una plaza lejos de los centros urbanos resulte atractivo para los profesionales.

4-Empoderamiento local. La toma de decisiones desde la base ayuda a que los proyectos se ciñan a las necesidades reales.

5-Reinventar la producción. El valor añadido de los productos, mediante la innovación y la transformación puede evitar que se sigan regalando materias primas de la más alta calidad.

6-Recuperar en lugar de destruir. Solo en rehabilitación de vivienda -por no hablar de patrimonio- hay un filón económico cargado de rentabilidad social.

7-Conservación de talento. La oferta formativa tiene que actualizarse para aprovechar las potencialidades y adaptarlas a los sectores productivos.

8-Copiar lo que funciona. Los intercambios educativos y culturales sirven para darse cuenta de que muchas veces llega con ver lo que funciona en otros lugares y aplicarlo aquí.

9-La industria de los cuidados. Invertir en servicios sociales, dada la actual estructura poblacional, es en sí mismo una fuente de generación de actividad económica, con capacidad para crear empleo.

10-Los nichos. Esperar el desembarco de grandes industrias es un ejercicio de fe, con lo que hay pequeñas actividades en auge en el sector primario y la innovación, capaces de paliar ese déficit por acumulación.

Diez voces con otras tanta propuestas

El monte, un cultivo. El catedrático de la USC Manuel Marey invita a «cambiar o paradigma e ver un monte como un cultivo máis, como pode ser o cereal ou as patacas», algo que no está reñido con la protección.

Alimentación local. El geólogo y escritor asturiano, Jaime Izquierdo, experto en desarrollo rural, apunta a la recuperación del sistema «agroalimentario local» como recurso productivo y turístico.

Desarrollo inclusivo. La gerente del GALP, Manuela Oviedo, entre las iniciativas que ha gestionado, le llamó especialmente la atención «Cabanas sen Barreiras», los alojamientos en plena naturaleza accesibles a todos.

Microalgas y congrio. El gerente del GDR, Guillermo González, destaca un proyecto en Carballo para obtener Omega 3 con microalgas y otro en Muxía para convertir el tradicional congrio seco en un innovador condimento.

«National Trust». El divulgador Manuel Gago se fija en el modelo anglosajón del «National Trust» de «responsabilidade compartida» en la adquisición y gestión de los bienes patrimoniales por la sociedad civil.

Acercar servicios. Para el presidente de los constructores, Diego Vázquez, la clave está en acercar servicios para dar calidad de vida en el rural. Pone de ejemplo el plan de sendas peatonales, un éxito rotundo.

Recursos, no trabas. La ADL de Vimianzo, Rosa Sánchez, cree que la clave está «en ter as infraestruturas básicas cubertas» y reducir las «trabas burocráticas: que non sexas un delincuente por mover unha pedra».

Unir rural y urbano. El director de Fonteboa, Luís García, cree que la recuperación no puede ser «unha volta atrás», sino que apuesta «por aproveitar as sinerxias do rural e o urbano» y no verlos como ámbitos opuestos.

Usos estratégicos. El arquitecto Juan Creus ve la necesidad de «introducir novos usos do territorio, dunha forma estratéxica» para generar «actividades de producción e de xestión» vinculadas a ese territorio.

Observación guiada. El veterinario Francisco Javier Lema pone el ejemplo de la montaña palentina donde la observación de fauna guiada por personal formado con criterios de conservación es una actividad económica.

Los discursos carecen de ideas ingeniosas

Xosé Ameixeiras

El rural se nos muere poco a poco. Las aldeas se van quedando desiertas, con casas, hórreos y alpendres desmoronándose poco a poco y conquistados por las hiedras, primero, las zarzas después y los arbustos a continuación. Y detrás de todo ello, el olvido. Con ellas se desmorona la memoria de la vida que albergaron. Las risas y los llantos que acogieron suenan como un eco del recuerdo de lo que un día fueron y ahora solo se adivina. Eso, a simple vista, porque las estadísticas vienen a ratificar con números lo que la maleza va tapando de verde. El mal se multiplica y avanza lugar a lugar, parroquia a parroquia y municipio a municipio. Solo las localidades que reciben el reflejo de la vida urbana logran mantenerse o celebrar alborozadamente la ganancia de unas decenas de habitantes con respecto al padrón del año anterior. Con todo, esta situación con ser alarmante, no es lo más grave. En las civilizaciones humanas siempre hubo cambios y evoluciones de este tipo. De hecho, el exprofesor carballés Pepe Carballude sostiene que el emperador romano Augusto le encargó a Virgilio las Geórgicas para que ensalzase las bondades de la vida agrícola porque todo el mundo emigraba a las ciudades y dejaban los campos vacíos. Lo peor es la falta de ideas, iniciativas, proyectos o programas que puedan revertir esta situación. Si todas las Administraciones deben, o deberían, emprender políticas para darle la vuelta al calcetín del abandono de los espacios rurales, las locales, también, y sobre todo. Lamentablemente, y salvo excepciones o alguna propuesta puntual, en la política local este tema solo se aborda para tirarle piedras dialécticas al rival o utilizarlo como elemento discursivo que ya roza el tópico para defender, en ocasiones, lo indefendible. Ahora que vienen las elecciones municipales, los aspirantes a sus señorías deberían estrujarse el cerebro para idear y ofrecer propuestas serías para revertir la situación, y no solo en sus concellos. El mal va más allá de una localidad o un municipio, es generalizado. Se echan en falta los consensos locales y comarcales. ¿Donde están medidas o propuestas de calado para toda la comarca y asumidas por todos los alcaldes o, al menos, por la mayoría? Salvo vaguedades y lugares comunes, nadie propone nada concreto, al margen del propio ombligo municipal. Las planificaciones comarcales hechas lustros atrás quedaron obsoletas y ahora no se sabe hacia dónde navega la Costa da Morte. Granjas escuela, aldeas-residencia para mayores, cooperativas, investigación, planes educativos específicos, apoyo a proyectos exclusivos, iniciativas culturales ingeniosas, ganaderías extensivas, biodiversidad forestal... u otras cosas. Algo tendrán hacer, y que se pongan a ello.

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