La ITV de O Allo se queda pequeña a los siete años de su inauguración

En el 2018 pasaron la inspección técnica más de 45.000 vehículos, el récord absoluto


Carballo / la voz

El 4 de julio del 2012 el entonces conselleiro de Industria, Javier Guerra, inauguró en O Allo la estación de ITV. Era el colofón a una gran demanda en toda la comarca desde el punto de vista social y económico. En alguna que otra Administración había ciertas dudas sobre la viabilidad y si la ubicación era la idónea (se hablaba también por aquel entonces de Santa Comba y Vimianzo). Hubo, incluso, varias manifestaciones para reclamar su puesta en marcha. Casi siete años después, aquellas dudas y reticencias forman parte del pasado.

Es más, la carga de trabajo es tan importante que en las instalaciones, a veces, no dan abasto para atender a tanto cliente. Un ejemplo. El pasado martes, día 26, había una veintena de vehículos esperando para pasar la ITV entre las 11.45 y las 12.00 horas.

Los datos están ahí. Según confirmaron en la concesionaria, Supervisión y Control ITV Applus, a cierre del 2018 fueron más de los 45.000 los vehículos que pasaron por los dos lineales de la estación de O Allo. Las estadísticas se repartieron de la siguiente forma: 45.609 vehículos pasaron la primera inspección. Otros 16.061, la segunda. Y otros 1.349, la denominada revisión no periódica. En lo que respecta al 2019, el primer trimestre cierra con otro récord de inspecciones realizadas: 15.483 entre primeras, segundas e inspecciones no periódicas.

Carmen Fernández Díaz, portavoz de Supervisión y Control ITV Applus, explicó la relevancia que la ITV de O Allo tiene para la comarca: «Supuso un revulsivo para el parque móvil de la Costa da Morte, porque antes había que ir a Arteixo o a la zona de Santiago a pasar la revisión y desde el 2012 es posible hacerlo en O Allo». Y añadió: «Desde su apertura ha tenido un crecimiento espectacular, pasando de las 22.900 inspecciones del 2013, primer año completo de trabajo de la estación, a las más de 45.000 en el 2018, que hemos ido acompañando con sucesivas ampliaciones de horarios y de plantilla. Sin ir más lejos, en el 2018 incrementamos la plantilla en una persona en inspección y una cuarta, en administración».

Con respecto a una posible ampliación, dado que solo hay dos lineales para atender a la clientela, Carmen Fernández señaló: «Habrá que analizar la influencia de esta ampliación a final de año para poder determinar si hemos conseguido estabilizar la estación o hay que plantearse otro tipo de medidas».

Aunque, en un principio, en SyC Applus no barajan una posible ampliación porque consideran que, poco a poco, se está llegando al tope máximo de revisiones y que el parque móvil de la Costa da Morte ha alcanzado su techo: «De momento, en este primer trimestre del 2019 las cifras de inspecciones se encuentran en valores muy similares a las del mismo período del 2018, por lo que es probable que el crecimiento de inspecciones se esté estabilizando ya en valores similares a la media anual de Galicia, que es un crecimiento debido a factores como el envejecimiento paulatino del parque de vehículos o el normal crecimiento de las matriculaciones», esgrimió la portavoz de la concesionaria.

Además, SyC Applus cuenta con otros mecanismos de ayuda para los conductores: «La inspección se complementa con frecuentes visitas de diferentes ITV móviles, que acuden a las zonas más alejadas de la Costa da Morte», dijo Carmen Fernández.

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