Ferroatlántica sustenta el ERE en unas previsiones que la plantilla no se cree

Los beneficios actuales contrastan con el escenario de perdidas que prevé la compañía


cee / la voz

La reunión de ayer en Madrid para negociar el Expediente de Regulación de Empleo Temporal (ERTE) de Ferroatlántica sirvió únicamente, según representantes de la plantilla porque la empresa guarda silencio absoluto, para que la compañía del Grupo Villar Mir presentase unas previsiones, ni siquiera datos económicos reales, que los trabajadores no se creen, porque entienden que no están sustentados en nada serio, sino que entra «dentro do ámbito da futuroloxía».

Siempre según los miembros de la CIG, que son los únicos de la Costa da Morte que están presentes en la negociación, porque la empresa y los sindicatos estatales excluyeron al resto, toda la argumentación de ayer se basó en «vagas previsións de futuro respecto de diversos prezos (materia prima, enerxía, produto final...), chegando así a conclusión de que en 2019 e 2020 entrará en perdas se se cumpren estes pronósticos».

No hay por tanto una situación de pérdidas actuales, sino de cuantiosos beneficios, y los trabajadores entienden que la patronal únicamente se ha basado en los datos del último trimestre del 2018, en los que intencionadamente habría reducido la producción en la Costa da Morte, y el inicio del 2019, donde directamente apagó dos hornos, para extrapolar eso de manera lineal a los próximos dos años, sin tener en cuenta ninguna circunstancia, como el famoso estatuto del consumidor electointensivo que elabora el Gobierno, para darle cabida a la posibilidad de que la situación mejore. De hecho, el escenario optimista que plantea es el actual, con dos hornos en Cee y uno en Sabón parado, mientras que el pesimista pasaría incluso por detener alguna unidad productiva más en Galicia.

Los trabajadores ven irresponsable reducir la producción en España

Para los trabajadores, la estrategia planteada por la empresa, además de inútil para solventar la grave crisis financiera que alega puede resultar directamente contraproducente. La compañía basa todos sus argumentos en un EBITDA -resultado bruto de explotación, antes de impuestos, amortizaciones y demás- previsto claramente negativo, que contrastaría con los beneficios millonarios de estos últimos años. Por tanto, si baja el margen de negocio, lo último que entiende la plantilla que hay que hacer -siempre según estos representantes presentes en Madrid- es recortar la producción y, por tanto el empleo, con medidas como este ERTE.

Es más, ni siquiera comprenden los argumentos expuestos, porque no hay ninguna situación excepcional sobre la mesa, como podría ser la pérdida de un gran cliente o algo por el estilo. Lo único que ven es que la producción que se llevaba a cabo en España, concretamente en las fábricas gallegas, se ha trasladado a otros del grupo en Europa, sin que la compañía quiera entrar en ese debate.

Ni siquiera el precio de la energía, que era la piedra de toque principal inicialmente, se sustenta de manera clara en la documentación presentada, porque los costes por este insumo varían entre el 20 y el 40 % dependiendo de en que parte del informe.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Ferroatlántica sustenta el ERE en unas previsiones que la plantilla no se cree