Seis de cada diez contratos a mujeres en la provincia son a tiempo parcial

El mercado laboral refleja signos de mejoría, pero aún con una gran precarización


ferrol / la voz

El año que acaba de culminar ha sido el ejercicio en el que el foco ha estado puesto en la necesidad de que hombres y mujeres alcancen una igualdad real en todos los ámbitos de la sociedad y también en el mercado de trabajo. Se acerca el fin de la década pero ellas aún continúan teniendo que hacer frente a muchas barreras y padecen el mayor peso de la precariedad laboral. En la provincia, seis de cada diez contratos realizados a tiempo parcial fueron firmados por mujeres. Es un denominador común en las tres ciudades de mayor peso, A Coruña, Santiago y Ferrol, según reflejan los estudios periódicos realizados por CC. OO. para analizar la evolución de la mujer trabajadora.

«A temporalidade e, sobre todo, a xornada parcial, son as fendas máis profundas e que, pola súa extensión, mellor describen a situación laboral das mulleres», afirma Mamen Sabio Sanz, de la Secretaría da Muller e Igualdade del Sindicato Nacional de CC. OO. de Galicia.

Otro de los factores de igualdad en las tres urbes es que, pese a que en todas ellas la población activa femenina es superior a la masculina, hay menos féminas trabajando que hombres. En Santiago y Ferrol, la brecha entre unos y otros supera los ocho puntos porcentuales, cifra que se rebaja levemente en el caso de A Coruña, con una diferencia de seis puntos.

Excesiva temporalidad

Además, las empleadas soportan una excesiva eventualidad, ya que más del 90 % de los contratos efectuados a mujeres son temporales. Este es un rasgo, no obstante, común en el mercado de trabajo, ya que la mayor parte de los nuevos contratos realizados a los hombres también son de este tipo, aunque en el caso de las mujeres, la eventualidad es mayor.

En el conjunto de la provincia, también la mayor incidencia del paro tiene rostro de mujer. Representan el 56 % de los demandantes de un puesto de trabajo, frente al 44 % de los hombres. Aunque la situación económica ha mejorado en los últimos años después del decenio duro de la crisis económica, reduciendo las tasas de paro femeninas, en las tres ciudades de mayor tamaño de la provincia se da otro rasgo común, que es la disminución de la población activa.

De acuerdo con los informes periódicos de CC. OO., el empleo femenino continúa centrado mayoritariamente en el sector servicios, mientras que la participación en otros segmentos, como la industria, sigue siendo muy reducida. No obstante, van dándose pasos para potenciar la presencia de la mujer en aquellas áreas de actividad en las que aún es menor. Como ejemplo, se puede citar el plan que lanzó recientemente la empresa pública Navantia, después de constatar que su plantilla femenina apenas supera el 10 % del total, mientras que las tasas de participación en el conjunto de la industria en el país son del 15 %. Además, la brecha salarial que soportan las trabajadoras de los astilleros públicos españoles es de un 8 %. Como la compañía se enfrenta este año a un proceso de rejuvenecimiento de las plantillas y de incorporación de 1.658 nuevos trabajadores -alrededor de 700 en la ría ferrolana-, quiere implicar a su equipo para potenciar la presencia de las mujeres y visibilizar su importancia en los distintos puestos.

«El trabajo en Internet ayuda a romper la brecha de género»

Ana Isabel Ulloa preside la Asociación de Empresarias de A Coruña, la más antigua de mujeres existente en el país. Recuerda que los tiempos en los que se creó este colectivo -hace cincuenta años fue fundado por Elvira Otero- poco tienen en común con los actuales, aunque lamenta que la mayor visibilidad se le dé en jornadas señaladas, como en la de Contra la violencia de género o en la de la Mujer Trabajadora. «Soy empresaria desde hace 23 años y personalmente no he sentido discriminación, pero aún quedan muchos estereotipos y también somos las mujeres las que asumimos la conciliación», afirma.

Aunque reconoce avances en políticas de igualdad, lamenta que las trabajadoras sufran el mayor empleo temporal y las jornadas más recortadas, algo que está ligado mayoritariamente a que son ellas las que asumen también el cuidado de sus hijos o de sus mayores. La presidenta de la Asociación de Empresarias de A Coruña considera que es en el ámbito de la educación y de la formación desde la infancia en donde debe iniciarse el camino para corregir desigualdades laborales y también evitar la masculinización de ciertas titulaciones, ya que actualmente algunas, como informática o las ingenierías, aún cuentan con una presencia femenina muy reducida. No obstante, y de otro lado, Ulloa entiende que «el trabajo en Internet ha ayudado a romper la brecha de género».

En la entidad se ofrece asesoramiento y tutelaje para el arranque de proyectos empresariales. «No animamos a todo el mundo. Hay que emprender de forma sensata y a veces es un error, porque no se tiene experiencia en el sector al que se va a dedicar y no cuenta con un proyecto muy viable. Hay que tomar en cuenta muchos factores», explica.

«Seguimos relegadas á precariedade e á desprotección»

Auri Vázquez es secretaria de la Unión Comarcal de CC.OO. en Ferrolterra y considera que, lejos de haber mejorado las cosas para las mujeres en el mercado de trabajo en los últimos años, se han deteriorado. Las últimas cifras oficiales indican que, aunque se efectúan más contratos, suelen ser temporales «de moi curta duración e a tempo parcial», y mayoritariamente concentrados en el sector servicios.

Vázquez reseña que el 57 % del paro registrado afecta a las mujeres: «Polo tanto -concluye- as mulleres que contan cun emprego seguimos relegadas á precariedade laboral, mentres que as que non, están cada vez máis desprotexidas».

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