La segunda fase del trasvase al río Barcés, sigue parada por «un debate político»

Antonio Longueira Vidal
Toni Longueira CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

CEDIDA POR GAS NATURAL FENOSA

«El proyecto ya está hecho y solo queda por saber si lo hace Emalcsa o la Xunta», dijo el subdirector de Augas, Roberto Arias

16 nov 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

La demanda de agua tanto en A Coruña como en su área metropolitana se ha incrementado de forma exponencial en los últimos años. Con una población fija de 385.000 habitantes, que puede aumentar en temporada estival hasta los 450.000-480.000 residentes, los 21 hectómetros cúbicos del embalse de Cecebre empiezan a quedarse cortos. De ahí que se desarrollara un proyecto para traspasar agua del lago de As Encrobas a través de una canalización que enlaza con el río Barcés que, junto con el Mero, nutre al embalse de Cecebre. El objetivo de esta infraestructura es aumentar la capacidad de suministro en 24 hectómetros cúbicos, más que todo el agua embalsada en Cecebre.

La primera fase, presupuestada en 1,9 millones de euros ya quedó completada en agosto del 2015. Consistió en la creación de un tubo de unos 140 metros de longitud colocado entre el lago -a unos 15 metros de profundidad de la lámina de agua de lago cercedense- hasta una torre de tomas, que lleva consigo una cámara de válvulas de 22 metros de altura.

Ahora queda por ejecutar la segunda fase de este proyecto y también la más costosa, ya que ronda los 9 millones de euros. Consiste en hacer una canalización de 1,3 kilómetros hasta la cuenca del río Garcés. El proyecto, tal y como apuntó ayer el subdirector de Augas de Galicia, Roberto Arias Sánchez, después de finalizar su ponencia en Ibernáutiuca, «esta realizado y solo queda por saber si lo ejecuta la Xunta de Galicia o la empresa Emalcsa y mientras no se resuelva esto no empezarán las obras».

Según él, «se trata más de un debate político, que otra cosa». Recordó que con la ejecución de la primera fase hubo también sus tiras y aflojas, pero en aquella ocasión sí había que actuar muy rápido «porque el llenado de lago de As Encrobas iba mucho más rápido de lo previsto inicialmente y si se retrasaba más esa decisión podría haber problemas serios para ejecutarla. Ahora no hay esas urgencias y hay tiempo para el debate y para llegar a un acuerdo sobre su ejecución», dijo Roberto Arias Sánchez.