El entorno de la ría de Lires con el que sueñan los vecinos

Juan Ventura Lado Alvela
j. v. lado CEE / LA VOZ

CARBALLO

jorge parri

Aspiran a que el GALP les financie un proyecto ambiental y de ocio

24 abr 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Vecinos de Lires, entre ellos algunos técnicos en la materia, le presentaron al Concello hace ya varias semanas un proyecto, pensado para que les ayude a financiarlo el Grupo de Acción Local e da Pesca (GALP) que, básicamente, consiste en aprovechar los encantos naturales de su ría, integrar los servicios con los que ya cuentan y recuperar tanto bienes tradicionales como espacios que hoy se encuentran degradados o directamente cubiertos de maleza. Quieren «dotar o lugar dun espazo de ocio para os veciños, pequenos e maiores, e que se tamén poda ser empregado polos turistas», la «recuperación e posta en valor do camiño peonil primitivo devolvéndolle á antiga pontella a súa función orixinal para cruzar a ría» y «respectar os usos que os veciños fan deste espazo tanto na actualidade como no pasado». Una utilización que se centra en actividades comunes, como los festejos de San Xoán o la recuperación de la zona concreta en la que quieren actuar como punto de acceso a la ría.

Todo el proyecto incide en integrar y aprovechar lo que ya existe y en conectar la plaza pública de la localidad con el espacio que se quiere ganar. Así, por ejemplo, los vecinos pretenden que el propio desnivel existente entre las dos áreas se emplea para construir un pequeño rocódromo, ya que se trata de una dotación con la que habitualmente no cuentan los parques infantiles de la zona y que es muy valorada por las más pequeños. La rampa o el camino sacramental empedrado, que ahora se ve interrumpido porque lo corta la maleza y le impide completar la circunvalación que hacía de la ría con un pequeño pasaje de piedra, antes de la construcción del actual puente. Todos esos elementos son los que aspiran a destacar, porque están repletos de historia y forman parte de lo que fue Lires a través de los siglos y que ahora está en una situación poco edificante.

Entre la obra nueva, por llamarlo así, estaría el parque infantil, el parque biosaludable para los mayores y los bancos y mesas con una zona demarcada para la cachela de San Xoán. Aquí sus peticiones se adaptan a lo que den los recursos y las normativas. Solo inciden en preservar los árboles que hay y en que los que se planten nuevos sean de especies autóctonas adaptadas al entorno. A partir de ahí, aceptan que parte de las instalaciones -las mesas de piedra por ejemplo- puedan ser inundables o incluso que los juegos infantiles tengan que ir arriba en la playa. Eso sí, piden piedra en la medida de lo posible, por ahorrarse el mantenimiento futuro de otros materiales.