Un paso positivo, pero hacen falta muchos más


Leemos estos días en La Voz que facilitando la implantación de las empresas (500 gallegas por ahora) se ha gestado el «milagro portugués».

El viernes, el Clúster da Madeira y la Fundación Juana de Vega se reunieron con representantes de la sociedad civil: Universidad, propietarios de montes, ecologistas, sindicatos, partidos políticos...para buscar consensos. Entre ellos destaca la necesaria simplificación burocrática que atañe al monte dificultando su gestión y competitividad.

La cadena de la madera está integrada desde hace tiempo en una comisión mixta con las consellerías de Medio Rural y Economía promoviendo la simplificación administrativa de los permisos de tala.

Esta semana la Xunta ha dado un paso positivo, pero hacen falta muchos más. Todavía sufrimos un marco normativo profuso, confuso y difuso (tenemos un cuarto de millón de leyes, según el Aranzadi). El monte y las empresas necesitamos leyes sencillas que se adapten a las demandas de la sociedad y el mercado, que podamos cumplir todos para que no paguen justos por pecadores, evitando la discrecionalidad y promoviendo la seguridad jurídica. Todavía falta un largo trecho para parecernos a Europa.

Portugal nos ha enseñado el camino. Dicen que el éxito de su economía y su diplomacia se debe a su capacidad para establecer consensos. Galicia necesita ese talante. Debería ser obvio que facilitar el trabajo y la implantación de las empresas acaba beneficiando a todos.

Por Manuel Iglesias Presidente del Clúster da Madeira

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