El fútbol femenino derriba barreras en la ruta a la igualdad

La visión de la mujer en el deporte está cambiando en sentido positivo

.
X.A.
Carballo / La Voz

Hace poco más de diez años, si eras una chica y te gustaba el fútbol, tenías un problema. Mucha gente no entendía el porqué una niña decidía practicar un «deporte de niños». En la sociedad en la que vivimos abunda el machismo. Sin embargo, la concepción del fútbol y las mujeres ha cambiado bastante, aunque queda mucho camino que recorrer.

Para las futbolistas nunca ha sido fácil encontrar un equipo en el que la plantilla fuese totalmente femenina. No hace tanto que las convenciones sociales e incluso las normas les impedía jugar. Ahora, cuando una niña tiene tres o cuatro años y decide probar a jugar al fútbol, lo puede hacer sin problema. Hasta los 13 años todos juegan en el mismo equipo. De esta manera, se acostumbra a los chicos a que vean que en el deporte, una persona no es mejor ni peor por ser mujer u hombre.

«Marimacho». Es una palabra que deportistas del calibre de Verónica Boquete, la mejor jugadora de fútbol de España y una de las mejores del mundo, ha tenido que escuchar muchas veces en su vida. Por suerte, aunque siga existiendo el pensamiento de que el fútbol es deporte para hombres, sobre todo en Europa, los éxitos que están teniendo las españolas en la Eurocopa, despiertan la curiosidad y el interés de todo el mundo. Este año se están emitiendo todos los partidos en televisión, juegue o no la selección española, algo que no ha ocurrido en ocasiones anteriores. Es una muy buena noticia. No solo para las mujeres deportistas que ven recompensado su trabajo, sino para todas las mujeres en general. Es un pequeño paso hacia la igualdad.

Se necesita un cambio de mentalidad para que algún día se ponga en práctica la teoría que todo el mundo conoce e ignora. Éxitos como los de Mireia Belmonte demuestran que las mujeres son iguales que los hombres.

«Antes non había tantas rapazas que quixeran xogar ao fútbol como agora»

.

Con solo siete años se unió al Amarelle

Laura Seoane es de Carballo, tiene 20 años y lo que más le gusta es el fútbol. «Empecei a xogar con meu primo cando tiña seis anos na casa dos avós. Tamén ía á piscina pero o que realmente me gustaba era o fútbol», explica Laura. Por desgracia, no tuvo la suerte de poder entrenar con el grupo de chicos del Bergantiños de pequeña, ya que entonces no se podía. Sin embargo, no dudó en unirse al Amarelle con siete años. Luego, estuvo en el Ponteceso y actualmente repite temporada en el Bergantiños femenino.

Seguir leyendo

«É unha boa época. Estase normalizando o fútbol feminino e a xente veo normal»

Ana Fuentes Caamaño lleva entrenando desde los seis años

La futbolista Ana Fuentes Caamaño, natural de Laxe, tiene 20 años y lleva desde los seis años entrenando. Forma parte de la plantilla de fútbol sala del Ponteceso y, además, el año pasado estuvo jugando en el Bergantiños femenino.

Con seis años empezó a entrenar con los niños en las escuelas deportivas de Laxe. Luego, en el Ponteceso, comenzó a jugar partidos con 14 años. «Cando era pequena si que tiven que escoitar algunha tontería por xogar ao fútbol pero agora xa non», explica Ana. «Ademais, tanto a miña familia coma os meus amigos me apoian desde sempre, así que non podo queixarme», añade Fuentes. En fútbol sala se están creando nuevos equipos, al igual que en la segunda división de Liga Autonómica. Esto significa que «é unha boa época. Estase normalizando o fútbol feminino e a xente veo normal», dice Ana, que considera muy importante el paso que se está dando hacia la igualdad.

Seguir leyendo

«La situación está mejorando poco a poco pero aún existe esa desigualdad»

Tras entrenar con los chicos en A Laracha, se pasó a la plantilla femenina del Pastoriza

María Lorenzo tiene 17 años, es de A Laracha y lleva jugando en el equipo de fútbol de Pastoriza desde que tiene 13 años. Con siete años ya se sentía atraída por este deporte. Empezó entrenando con los chicos en el Laracha, pero cuando ya no pudo seguir en el equipo, se fue para formar parte de la plantilla femenina del Pastoriza. Sus amigos se sorprendían al saber que era futbolista, pero estaban, y están, muy orgullosos de ella. «Llevo practicando este deportes desde que era muy pequeña. Siempre se me dio bien y me encanta sentir esa emoción tanto dentro como fuera del campo», explica María.

Seguir leyendo

Votación
2 votos
Comentarios

El fútbol femenino derriba barreras en la ruta a la igualdad