La central que pudo acabar con la cascada de Entrecruces

12 de febrero 2004


Tal día como hoy, hace trece años, saltaba a la luz (o más bien, se confirmaba) un proyecto que ya se venía gestando desde hacía años y del que se hablaba como posibilidad desde principios de ese mes: la empresa Engasa planeaba la construcción de una central hidroeléctrica en el salto del río Outón, en San Paio: la que se conoce como cascada o Fervenza de Entrecruces. Quedaban pocos trámites por resolver y todo parecía indicar que saldría adelante. La promotora trataba así de recuperar una explotación anterior, abandonada hacía tiempo, pero que en su momento fue crucial para la zona y para Carballo, ya que Electra Bergantiños había comenzado a producir electricidad en 1915. Pasó de Enrique Sánchez a Fenosa, y en 1967, hace 50 años, paró de funcionar.

El fuerte rechazo y las decisiones políticas impidieron finalmente que se aprobase.

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