Un robo en el monasterio de Moraime aumenta los expolios al enclave histórico

El o los ladrones rompieron dos puertas y se llevaron del templo poco más de 40 euros


Carballo / La Voz

San Xián de Moraime, joya indiscutible del románico gallego, es uno de los enclaves históricos más importantes de la Costa da Morte, tal vez el que más. No obstante, a pesar de ser Bien de Interés Cultural (BIC) desde los años 70, parte de sus joyas fueron expoliadas y otras se deterioran, como ocurre con unos frescos góticos. Ahora, a la dejadez institucional en algún caso y a los ataques históricos sufridos, en otros, el monasterio ha sumado un nuevo suceso: en la noche del miércoles al jueves, entraron a robar. Según explicó ayer por la mañana el párroco, Ramón Insua Lobelos, alguien destrozó la puerta lateral sur para acceder a la iglesia. También dañaron la puerta de la sacristía. Cree que solo podían ir a por dinero, toda vez que no detectó ningún otro daño dentro del templo, a mayores de que la sacristía y todo su mobiliario sí quedo revuelto, presumiblemente en busca de una cantidad monetaria mayor.

No pudieron llevarse mucho porque no lo había, relata el sacerdote: puede que entre 30 y 40 euros en la caja ubicada al lado de la imagen de San Antonio, y cuyo destino es la ayuda a los más necesitados. A ello habría que sumar alguna moneda que habría «nos petos». Pero nada más. Explicó Insua que habían dado parte a la Guardia Civil -pero que, según le había dicho, el agente no podría verlo hasta hoy-, y a la Policía Local.

Moraime fue primero abadía, levantada sobre restos romanos y suevos, después priorato y ahora iglesia parroquial. Allí se crio el rey Alfonso VII, sería atacada e incendiada por piratas y después cuidada por monjes que dominaron un basto territorio. Sus pinturas, un templo muy especial, piezas que salieron a reducir en las excavaciones coordinadas Chamoso Lamas y una fuente romana única -es uno de los tres ejemplares que se conocen en el mundo- son claro testimonio de la importancia de este templo, que pese a todo nunca ha recibido el cuidado que se merece.

La guardiana Selvita

Ayer, como decía el sacerdote, tendrían que emprender el arreglo de las puertas: «Non o imos deixar así, claro». Desde hace más de medio siglo, y hasta el pasado mes de mayo, cuando falleció a los 92 años, era Selvita Touriñán Leyro quien ejercía de guía, guardiana y hasta de descubridora de los secretos de esta joya que es Moraime, el complejo patrimonial con mayor valor de la Costa da Morte y que espera por su rehabilitación integral.

La alerta la dieron unos peregrinos

Muxía es, junto con Fisterra, Fin de Camiño. Son muchos los peregrinos que, en su ruta hacia la villa de A Barca, hacen una parada en Moraime. De hecho, fueron unos caminantes quieren dieron ayer por la mañana la voz de alarma. Se habían acercado al templo y vieron las puertas rotas, por lo que se lo trasladaron a vecino, dándose la causalidad de que era el sacristán. Una vez comprobado lo que había sucedido se pusieron manos a la obra para arreglar los destrozos. Durante la mañana de ayer, de hecho, a Moraime seguían llegando peregrinos, algunos procedentes de lugares como Segovia, Italia y Holanda.

A la espera de una recuperación integral, sí ha habido actuaciones en el templo. Más o menos en septiembre del año pasado, por ejemplo, Decoraciones J. Bello concluía las obras destinadas a eliminar las filtraciones e agua que deterioraban la iglesia.

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