Tres de los ases de la hostelería española son de Bergantiños

Santiago Garrido Rial
S. G. Rial MADRID / ENVIADO ESPECIAL

CARBALLO

S. G. RIAL

Ramón Vidal Castro, de Laxe; David Eirín Nemiña, de Carballo, y Javier Pet Martínez, de Ponteceso, coincidieron en Fitur

24 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Tres de los ases del negocio hostelero español son de la Costa da Morte. Hay muchos más que triunfan en hoteles del país e internacionales, pero tres de esos destacados coincidieron justamente en Fitur, en lo que antes se llamaba Día de Galicia, por la visita del presidente de la Xunta y por la presentación de las líneas maestras de las actuaciones para el año 2016, y que por costumbre se sigue manteniendo. Los tres, conocidos entre ellos, departieron amigablemente explicando además lo esencial de su trabajo.

El más veterano y relevante es Ramón Vidal Castro, de Laxe. Es el director del Meliá Castilla de Madrid, el mayor hotel urbano de España, con más de 1.100 habitaciones. Es, asimismo, el primer hotel de congresos de todo el país, con más de 80.000 habitaciones al año. Situado en la zona alta de la Castellana, en Capitán Haya, estos días ha estado lleno con altos dignatarios diplomáticos, estatales y de la Organización Mundial del Turismo. Lleva ya cinco años de director, tras una amplia carrera en el grupo Meliá (él no lo dice, pero quienes lo conocen señalan que es uno de los hombres fuertes de la empresa), que incluye doce años como director en España y en el extranjero. Su vínculo con Laxe permanece: allí nació (su padre fue alcalde, además de práctico; y su tío también fue regidor) y allí sigue su casa, su madre y el resto de la familia. Confiesa que va todas las veces que puede, sobre todo en fechas señaladas.

Hubo un momento en el que Vidal fue jefe de David Eirín Nemiña, de Carballo. Se acuerda de él, y de detalles como haber sido subcampeón gallego de surf o repartir el pan (el negocio familiar es muy conocido en Carballo) en monopatín. David, el pequeño de los Eirín, es el director del hotel Rafael Ventas, en la calle de Alcalá. Tiene 38 años y lleva tres en el cargo. Formado en el Centro Superior de Hostelería de Galicia (CSHG), buena parte de su trabajo lo desarrolló en Baqueira, en el Valle de Arán, tanto en Paradores como en el Rafael de cinco estrellas, alternando la temporada de nieve con Madrid, hasta que lo ascendieron a director hace tres años.

Contactos y viajar

Cree Eirín que a Fitur «hai que ir», sobre todo por los contactos, que es lo que mueve la hostelería. También viajar, que es lo que hace cada semana el pontecesán (de Anllóns) Javier Pet Martínez, de 39 años. Asesor en hostelería operacional y de inversión desde su base en Bilbao desde hace diez años (además de socio de dos empresas de gestión), se mueve por toda España y el extranjero constantemente. Antes trabajó en hoteles del País Vasco, Canarias o Pirineos, y desde su consultoría ha llevado numerosos proyectos en Sri Lanka, Rumanía o España. Asegura que acudir a Fitur es importante y bueno si hay un trabajo previo de contactos y citas, teniendo claros los objetivos.