Al final siempre pagan los ciudadanos


Es sabido que es imposible tener un pueblo, un concello o una comarca perfecta. A diario nos damos de bruces con servicios que no funcionan, autoridades sin acción o infraestructuras insuficientes. Generalmente, el que gobierna está más pendiente de que no le causen problemas que de solucionárselos a la gente. No es nada nuevo, es la condición humana. Hay que convencerse de que, como decía el filósofo, la perfección es un pulida colección de errores. Aunque, las más de las veces, estos errores condicionan en demasía la vida de los ciudadanos.

Así es como los usuarios de la AC-552 se están encontrando de un tiempo a esta parte con cortes, restricciones en la circulación por el trasiego de camiones y múltiples molestias que provoca que viajar por esta vía, aún en gran parte la principal arteria de la Costa da Morte, sea como ir en procesión automovilística. Vamos, que no está para prisas. Ahora sí se ha convertido en una lenta travesía. Cuando la crisis golpeó más fuerte se alivió un poco la conducción, pero actualmente, con las obras de la autovía y el tráfico creciente, el agobio es cada día mayor. Los que la sufren diariamente son los más castigados. Hay días, como cuando vuelcan camiones (dos en las últimas dos semanas), en los que hay que desplazarse por vías secundarias o hacer colas kilométricas. La subida de O Carrizal se lleva la palma, con 13 siniestros y 25 vehículos implicados desde que empezó el año. Algo tendrá que se rompen tantos cántaros de tanto ir a la misma fuente. En definitiva, que a veces es una cruz. Así que se está haciendo más necesaria que nunca la apertura de la autovía de la Costa da Morte. Y tal y como pedía esta semana desde Fisterra una de las asociaciones más antiguas de este rincón atlántico sería bueno que se fuese pensando ya en la segunda parte. Como hay año electoral a la vista igual hay suerte y en Santiago aflojan la cartera para continuar hasta Berdoias, que tampoco es plan dejar los terraplenes hechos a criar tojos. No conviene que la maleza oculte una necesidad bien clara.

Monte Neme. Las imperfecciones además nunca vienen solas. Y para muestra, Monte Neme, agujereado, despellejado, abandonado y con taludes de 40 metros, un verdadero peligro para los visitantes despistados. A la empresa que explotó la cantera no le queda un euro, así que el plan de regeneración del mítico monte bergantiñán está en el aire. Durante un tiempo, las Administraciones observaban con las manos en los bolsillos para este paraje abierto en canal, hasta que se rompió una balsa y a punto estuvo de provocar una desgracia en varias aldeas de Carballo y Malpica. Van cuatro años sin actividad y sin medidas de seguridad. Es necesario casi un millón de euros, que es mucho dinero, para regenerar el paraje y hacer frente a los daños causados y la deuda pendiente. Tendrá que ser la Justicia la que dicte sentencia, pero a ver si cuando la dicte no tengan que pagar los ciudadanos vía impuestos.

Fin a una imperfección. La Diputación toma una decisión sobre las pinturas de Dombate. Tres becarios estarán pendientes de ellas. No tenía sentido haber invertido una importante cantidad de dinero para salvar los restos pictóricos de hace 5.700 años y sin un especialista pendiente de ellos. Así han estado los dos últimos años los únicos ejemplares de pintura en megalitos de Galicia y Europa. Aún cuesta valorar Dombate en su justa medida, sobre todo por las Administraciones.

Una batalla que se puede perder

La amenaza real de las avispas asiáticas tiene preocupada a mucha gente. Cuando hablan de invasiones de insectos de esta clase es fácil acordarse de Charlton Heston, aquel hombretón con ideas muy ancladas en el pasado que encargó una mujer por correo y se casó por poderes, luchando contra las hormigas en Cuando ruge la marabunta. Son de esas películas que, cuando uno era rapaz, le hacía comerse las diez uñas en los noventa y pico minutos de metraje. La llegada de la avispa velutina a la Costa da Morte no es asunto de ficción. Es una realidad que los apicultores sufren ahora y que los demás seguramente padeceremos más tarde si no le ponen remedio. Los nidos de la avispa asiática se han ido extendiendo por la comarca y es un buen momento para eliminarlos. Hay avisos de afectados que, incomprensiblemente, no se atienden. O ahora se actúa con contundencia o en verano las consecuencias pueden ser alarmantes. La preocupación y la propagación de la especie invasora se detendría si los avisos de la población fuesen atendidos con cierta diligencia, sobre todo si la ciudadanía colabora con más o menos eficacia. O se actúa con más vigor en estos momentos, o el verano puede resultar más duro y perder definitivamente la batalla contra la velutina.

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Al final siempre pagan los ciudadanos