La presión social en este tipo de campañas

Elsa Gundín LA OPINIÓN DEL EXPERTO

CARBALLO

30 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Desde hace un tiempo, cada vez son más las personas y las asociaciones que deciden participar en una campaña de recogida de firmas, o iniciar la suya propia. La temática suele ser variada, pero principalmente destacan aquellas relacionadas con los derechos de las personas (salud, vivienda o educación, por ejemplo), en defensa de los animales o en contra de determinados abusos de poder.

¿Realmente son efectivas? Depende. Como fin en sí mismas podríamos decir que no, ya que en la mayor parte de los casos no se consigue lo que se pide, bien por no tener validez legal, bien porque no resultan lo suficientemente interesantes como para que la gente las apoye.

Y ahí, en ese apoyo social, es dónde realmente radica su poder: el que una campaña de firmas se vuelva mediática y consiga generar la suficiente presión social como para ser tenida en cuenta, como para lograr que un gran número de personas se identifique con lo que se está reclamando, como parte de ese objetivo, como si fuera su propia causa.