La verdad sobre el positivismo y el cáncer


Si eres fuerte lo conseguirás», «sé positivo y te curarás antes», «todo depende de tu actitud»... ¿Quién no ha escuchado alguna vez frases de este tipo? Hemos adoptado el positivismo como la única forma para afrontar las adversidades la vida: con una sonrisa, sin quejarse y sin que nadie sepa lo que realmente piensas o sientes, porque nada tiene que ver con lo que todos esperan de ti, con el color rosa, con un futuro mejor o con una falsa sonrisa. El mensaje que se transmite detrás del positivismo en realidad es que si un cáncer se ha apoderado de tu cuerpo y no te has curado, será porque no tienes una actitud positiva, será TU culpa, es TU responsabilidad por no haber sido suficientemente positiva, generando un sentimiento de culpabilidad: no solo tienes cáncer, también tienes la culpa de no superarlo por tu actitud, por no haber sido suficientemente fuerte ni alegre.

Lo más adaptativo ante una situación difícil como puede ser enfrentarse a un cáncer o superar la muerte de un ser querido, es dejar salir y aceptar las emociones negativas que forman parte del proceso (miedo, tristeza, desesperanza, frustración, ira?), sin esconderlas ni tener que forzar una emoción que no comprendes ni compartes en ese momento, que no es consecuente con lo que estás viviendo. Si las evidencias científicas sobre la relación entre una actitud positiva y un mejor pronóstico del cáncer son pocas? ¿Por qué no dejan de presionarlas? Permítanles sentirse enfadadas, tristes o decepcionadas con la vida. Déjenlas escoger su color, su forma de afrontarlo, sus días malos y los no tan malos, sin juzgarlas si no sonríen. Porque, admitámoslo, superar un cáncer no depende de sus sonrisas.

Por Elsa Gundín Psicóloga, directora del centro La Realidad Inventada

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

La verdad sobre el positivismo y el cáncer