«Fisterra» regresa al Gran Sol

La foca gris será trasladada a la costa irlandesa en un barco de Celeiro

El mamífero logró duplicar su peso en apenas dos meses.
El mamífero logró duplicar su peso en apenas dos meses.

Carballo / la voz

Llegó a la playa de Mar de Fóra el 5 de diciembre procedente, con casi toda seguridad, de la costa sur de Irlanda. Presentaba un cuadro clínico lamentable cuando fue localizado. Desnutrición severa, bajo nivel de grasa, bronconeumonía, y parásitos por todo el cuerpo. Nadie en la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños (Cemma) daba un euro por la recuperación de aquel macho de apenas tres meses de vida y 13 kilos de peso.

Localizado en la playa, este ejemplar de foca gris o lobo mariño se negaba regresar al mar. Los biólogos de la Cemma lo recogieron y lo trasladaron a la unidad de cuidados intensivos de Ferrol, en las instalaciones pertenecientes a la Sociedade Galega de Historia Natural. Fisterra fue el nombre escogido para su bautizo.

Los primeros días resultaron claves en la evolución física del mamífero. Analíticas y más analíticas. A los pocos días, los técnicos procedieron a desparasitarlo. Tenía todo tipo de microorganismos nocivos. En el intestino, en la piel, en los pulmones... Pero el tesón de los técnicos y la capacidad física de Fisterra resultaron claves para su supervivencia.

La primera fase de recuperación se prolongó durante 29 días. Este ejemplar de foca gris fue ganando peso con el paso de la jornadas, al igual que su adaptación al nuevo medio. Una vez completada esta primera etapa de recuperación, el lobo mariño fue trasladado a una piscina de 13.000 litros de agua de capacidad. Comenzaba la segunda fase. Tenía que hacer ejercicio para fortalecer los músculos y ganar en agilidad. Los técnicos iniciaron además el entrenamiento de alimentación sumergida. Ahora, con casi cinco meses de vida, este ejemplar macho ha ganado en peso: 25 kilos, el doble de cuando fue encontrado en Mar de Fóra.

Ahora una vez completada su recuperación, es el momento de pensar en el viaje de regreso a casa. Para que sea más llevadero, Fisterra y la Cemma cuentan con el apoyo inestimable del palangrero con base en e puerto de Celeiro (Lugo) Rodríguez Parapar. Su tripulación será la encargada de llevar al lobo mariño a mar abierto. En concreto, al Gran Sol. La liberación del mamífero se llevará cabo 48 horas después de la partida -prevista para mañana a las 10.00 horas- en algún punto de la costa sur irlandesa.

Antecedentes

La llegada la Costa da Morte es muy común en este tipo de mamíferos. Las focas nacen entre los meses de septiembre y octubre. A las pocas semanas quedan destetados e inician por su cuenta el proceso de alimentación. Muchos de estos ejemplares son arrastrados por los temporales y las corrientes y aparecen en la costa atlántica y cantábrica. En la Costa da Morte hay varios ejemplos ilustres como Raciño, que logró sobrevivir a una experiencia similar a Fisterra. Peor suerte tuvieron Mariano (localizado en el puerto de Malpica) o Mar de Fóra, dos ejemplares que murieron a los pocos días de ser rescatados debido a las heridas y a las enfermedades contraídas.

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