Los propietarios de los montes vecinales de A Milleira, en la parroquia vimiancesa de Carantoña, acudieron ayer acompañados del alcalde, Manuel Antelo, a la sede del Distrito Forestal V para presentar un aluvión de solicitudes de corta de madera.
La petición, que fue diligentemente atendida por las funcionarias del centro, aunque probablemente venga denegada hoy de A Coruña, tiene un carácter reivindicativo, porque lo que tratan de hacer los afectados es protestar por el trato que les ha dispensado la Xunta, al rechazar la solicitud para que se les reconozca la propiedad.
«Fixemos todo o que nos mandaron para, ao fin, ter este resultado», se quejaba ayer Cándida Sánchez, representante de los vecinos, quien asegura que seguirán peleando, aunque ahora tenga que ser por la vía judicial, que es la única que les deja el gobierno autonómico. «Pensamos que a Democracia lle ía devolver á xente o que é seu, pero nada. Nós non nos imos render nunca, porque o monte é noso», afirmó Sánchez con rotundidad.
Antelo, por su parte, le explicó a los vecinos las actuaciones llevadas a cabo, siempre con su beneplácito, y sacó a relucir una cuestión histórica, que ha pasado bastante desapercibida en este conflicto. «Naqueles momentos houbo xente que foi ó cárcere e paus da Garda Civil por defender o monte», recalcó el alcalde, quien puso de manifiesto, una vez más, que la corporación al completo está del lado de los vecinos, como ya se ha demostrado con la renuncia a la titularidad de esos bienes que tenía el Concello.