El excomercial de Laxe llevó una contabilidad B al margen del banco Santander

Antonio Longueira Vidal
Toni Longueira CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

En la imagen, Evaristo Pérez Pazos y José Pose Iglesias, de Laxe; al primero le sustrajeron 50.000 euros y al segundo, 14.000. Ambos reconocieron ayer que el banco les había reintegrado el dinero.
En la imagen, Evaristo Pérez Pazos y José Pose Iglesias, de Laxe; al primero le sustrajeron 50.000 euros y al segundo, 14.000. Ambos reconocieron ayer que el banco les había reintegrado el dinero. casal

Otros 18 afectados declararon ayer en el juzgado de Carballo

12 nov 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

El excomercial de la agencia adscrita al Banco Santander en Laxe, José Fermín Simal Ramos, llevó durante años una contabilidad B ajena a la entidad financiera por importe de 1,4 millones de euros. Así lo reconoció ayer su abogado, Celestino de Francisco Rivera. «De alguna forma, esa irregularidad contable de la que hablamos se realizó al margen del Banco Santander», explicó el letrado a la salida de los juzgados.

En todo caso, la defensa niega que su cliente hubiese cometido estafa alguna en la sustracción de fondos de 160 clientes. «Mi cliente jamás se lucró con ese dinero y la realidad es que, incluso, cuando la situación para él se hizo insostenible, siguió pagando a sus clientes los intereses pactados por los depósitos», apuntó De Francisco Rivera, quién añadió: «De hecho, el 90 % de los perjudicados han cobrado, lo que demuestra que Simal Ramos, aunque hubiese cometido una serie de irregularidades contables al margen del Santander, no se quedó con un solo euro. Y de alguna forma, a su manera, a los afectados les fueron reembolsados sus ahorros porque así lo demostraban los movimientos de las cuentas».

Con respecto a dónde fue a parar el dinero, unos 3,9 millones euros, el abogado de la defensa tiene claro su destino final: «Una parte importante fue a parar al pago de los sobreintereses abonados por Simal Ramos; otra parte se perdió en las inversiones en Bolsa, en la constitución de fondos de inversión y de ahorro, acciones, seguros y bonos del Santander; y una tercera parte, que suma unos 900.000 euros, fue destinada a créditos a empresas que no fueron devueltos por los prestatarios».

Por su parte, Gautier de la Serna, abogado de varios clientes que denunciaron a José Fermín Simal Ramos y al Santander, mantiene una opinión completamente diferente del caso: «Para mí sí hubo estafa y hubo un lucro personal. Además realizó [Simal Ramos] movimientos de cuentas sin que los perjudicados tuviesen conocimiento de ello. También realizó una contabilidad B, o paralela, de la que el Santander no tenía conocimiento y de la que en parte es responsable por no realizar en su momento las auditorías correspondientes».

Por otra parte, la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Carballo retomó ayer las rondas de declaraciones a los perjudicados. Fueron 18 los clientes que pasaron por el juzgado. La mayoría reconocieron que el banco les había reembolsado el dinero y que no iban a reclamar a la entidad por daños y perjuicios.

La jueza seguirá con las declaraciones hoy, mañana y pasado. Quedan medio centenar de perjudicados por testificar antes de que continúe la instrucción del caso. Tanto Gautier de la Serna como Celestino de Francisco alabaron la «rapidez» con la que la jueza lleva este caso.

Además, por las palabras de los clientes, queda todavía más claro que la cuñada de Fermín Simal, María Dolores Varela, propietaria de una asesoría en Laxe e imputada en la causa, no tuvo nada que ver en estos movimientos de cuentas realizados desde la agencia de la que era cabeza visible su exsocio y cuñado.