«El Camino francés está tan prostituido que ha muerto»

El peregrino, responsable de un albergue y escritor, reivindica el mantenimiento de la esencia de la Ruta Jacobea


cee / la voz

José Almeida Rodríguez (Vinalbo-Zamora, 1957) desarrolló casi toda su carrera profesional en el País Vasco, donde era el gerente de una importante colectivo empresarial. En el 2003 puso fin a aquella vida, hizo el Camino y después de pasar por varios albergues, ahora defiende desde el de Tábara, en Zamora, el mantenimiento de la verdadera esencia peregrina. Este sábado participó en Corcubión en una charla al respecto.

-¿Cómo llegó al Camino?

-De forma inesperada, que es como ocurren siempre estas cosas. Llevaba una vida muy estresante, el médico me dijo que tenía que caminar, pero a mí no me quedada tiempo para nada. Tomando unas copas un amigo me dijo que él iba a hacer el Camino por una promesa. Se lo tomé a broma, pero al día siguiente continuaba con la idea y lo hicimos. Primero el francés, luego el de la costa, la Vía de la Plata,.. Él era mayor que yo, falleció, y luego el resto ya los hice solo.

-¿Y lo de hacerse hospitalero?

-En el de la costa me rompí el menisco y luego en el primitivo me lo volví a romper, con lo que los caminos de un mes ya no eran una opción para mí y esto me permite seguir en contacto. Es como si los hiciera, pero de otra manera. Además, empecé a escribir y recopilar historias que íbamos poniendo en Internet. En el 2011 me animaron y salió el primer libro, luego vinieron Santuario, Añoranzas, El secreto mejor guardado y en unas tres semanas o así saldrán otros dos, uno con 333 imágenes traducido al inglés, el italiano y el alemán.

-¿Cómo ha visto evolucionar el Camino? ¿Considera que se está corrompiendo su espíritu?

-El Camino francés se ha prostituido de tal manera que está muerto. Ha degenerado tanto que lo hemos matado entre todos. Es puro negocio y especulación. En muchos sitios antes de mirar al peregrino a los ojos le miran la cartera y eso es una vergüenza, con lo que lo mejor será que desaparezca para que pueda resurgir de sus cenizas. No es admisible que un caminante llegue a un pueblo y se peleen por él por llevarlo a un albergue concreto.

-¿Cuál es el motivo de que se haya llegado a esto?

-El que parió el invento lo parió mal y ahora se están dando cuenta. Lo de los 100 últimos kilómetros para conseguir la compostelana es una auténtica aberración, porque un peregrino que viene desde Alemania, hace 2.000 kilómetros y llega a Sarria no la puede tener y otro que hace la mitad del trayecto desde Sarria en autobús, sí. Eso está pasando y lo saben, como también saben que se dan casos donde cobran 8 euros por la credencial y en el mismo documento del Xacobeo, la Iglesia o quien sea pone en letra pequeña: «donativo 0,50». O son 0,50 o es un donativo. Todo esto ocurre y nadie desde la Administración le pone remedio.

josé almeida hospitalero de tábara (zamora)

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