Buey de récord para un restaurante carballés

Marcos Seoane y su padre Manuel, en jornadas anteriores.
Marcos Seoane y su padre Manuel, en jornadas anteriores.

carballo / la voz

Días atrás, en el mercado de ganados de la Central Agropecuaria de Galicia, en Silleda, se subastó un buey por el que la empresa Galcarnes, de Monforte, pagó 4.622 euros. Un precio nunca visto en estas instalaciones (acaparó una gran atención mediática) para un animal de similares características (en las ventas directas de las explotaciones sí se superan las tarifas, y de largo), y que acabará en Carballo. En concreto, en el restaurante Río Sil, en la calle del mismo nombre, que ya tiene todo listo para celebrar, un año más, las Jornadas Gastronómicas de Buey de Galicia, que siguen consolidándose: Marcos Seoane, que se encarga de todo el proceso, tiene clientela fija de Asturias, León, Vigo, Ourense, A Coruña y, por supuesto, de Bergantiños y la Costa da Morte. Algunos años han llegado a venir desde Barcelona y otras ciudades no precisamente cercanas. Estas jornadas comenzarán mañana jueves, día 15, pero en esta ocasión no será con la carne de este buey, que queda para las de noviembre, sino con uno muy similar, naturalmente adquirido con anterioridad.

Así que volvamos al célebre animal. Su venta en Silleda fue una etapa más en la larga vida de este tipo de reses, que en el caso del Río Sil nunca llegan al plato si no tienen más de diez años. Fue criado en una finca de Ortigueira (la explotación Landido, en A Insua) y ahora, ya en su tramo final vital, pasará un tiempo en Monforte antes de su sacrificio en matadero y su protagonismo en los platos del otoño. Muchos platos, desde luego, porque todos los animales pasan de los 1.600 kilos. Pero, más que cantidad (que también), dicen los entendidos que lo que destaca en su carne es la calidad, que parece mantequilla. Quién lo diría de esos chuletones (también en solomillo) de 1,5 o 2 kilos por pieza que, como es evidente, son para repartir entre varios comensales.

Pena que su nombre de guerra se quede en el aséptico crotal. Tal vez para más adelante haya que recuperar aquellos que mantienen cierta épica.

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