Vimianzo o la política de juzgado

Juan Ventura Lado Alvela
J. V. Lado CEE / LA VOZ

CARBALLO

Los opositores y el gobierno han intercambiado decenas de denuncias, la última de una concejala que grabó un supuesto chantaje del alcalde

29 abr 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

La presentación de una moción de censura fallida en marzo del año pasado y la imposible reconciliación entre el gobierno de Vimianzo (7.977 habitantes), del BNG, y un grupo de ediles de la oposición han dado lugar a una sucesión prácticamente inabarcable de quejas, reclamaciones y procedimientos judiciales para resolver conflictos que no encuentran solución política.

El último de estos episodios lo explicó ayer en rueda de prensa la concejala no adscrita, Monserrat Vázquez Miñones, expulsada del PSOE precisamente por apoyar la moción de censura en contra de los dictámenes del partido. Los hechos se retrotraen a las 13.30 horas del pasado 9 de enero, cuando, según señala, se presentó en la óptica de su hermana el aparejador Jaime Casais, director de obra de un edificio que la empresa Pulidos Galicia, propiedad de los padres de Vázquez Miñones, estaba construyendo en Vimianzo. Casais, que fue grabado con un teléfono móvil para entregarle ese audio a la Guardia Civil de Corcubión, aseguró que el alcalde, Manuel Antelo, le había indicado que tomaría represalias contra el inmueble si la concejala no se retiraba de la moción de censura.

Los encuentros de este tipo se repitieron después de que este profesional, según denuncia la edila, se reuniese al menos tres veces con miembros del BNG, en la oficina donde trabaja el teniente de alcalde, una cafetería de A Coruña y la propia alcaldía. Aunque en un principio Vázquez Miñones dijo que tenía que pensárselo y pidió garantías por escrito, tal como reconoció ayer, estas presiones y las ejercidas sobre otros compañeros de la corporación le llevaron finalmente a renunciar a la moción de censura.