Los ejemplares hallados en Razo y Caión mejoran


Las imágenes hablan por sí solas. En las de arriba, se les ve más delgados y débiles. Raciño y Salseiro estaban exhaustos y heridos cuando el mar los acabó dejando en las playas que les dan nombre. El ejemplar que apareció en el arenal carballés el pasado día 8 tenía múltiples heridas por todo el cuerpo, producidas, con toda probabilidad, por algún escualo que aprovechó su fragilidad. Por su parte, el animal que llegó a la playa de Caión presentaba serios traumatismos en la cabeza, ya que el mar lo golpeó repetidamente contra las rocas. Posteriormente, pudo llegar a la arena, donde fue rescatado por el Cemma.

Afortunadamente, ambos se van reponiendo de los daños. Ahora afrontan las dos fases de recuperación que los cuidadores establecen para este tipo de casos. Una vez que sus heridas cicatricen y alcancen el peso normal para su edad, serán devueltos a su lugar de origen. Para ello, se embarcarán en buques que faenan en el Gran Sol, donde quedarán en libertad.

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Los ejemplares hallados en Razo y Caión mejoran