El santuario de la Barca tendrá un retablo a la altura de su historia

Juan Ventura Lado Alvela
J. V. Lado MUXÍA / LA VOZ

CARBALLO

El presidente de la Xunta observa una reproducción del retablo barroco, flanqueado por el alcalde, el cura y el jefe de Protección Civil.
El presidente de la Xunta observa una reproducción del retablo barroco, flanqueado por el alcalde, el cura y el jefe de Protección Civil. x. búa

El apoyo unánime en pos de la reconstrucción va desde la aseguradora a las redes sociales

27 dic 2013 . Actualizado a las 07:10 h.

El retablo barroco de Miguel de Romay no volverá nunca a la Barca de Muxía. El devastador incendio de la mañana de Navidad, que se cebó especialmente con la pieza de mayor valor artístico de la basílica lo ha destruido por completo. Sin embargo, en su lugar habrá una nueva creación a la altura de la historia de este símbolo de Muxía y de la Costa da Morte, gracias a una suscripción popular que unirá a entidades locales y concellos, y cuyos detalles serán revelados hoy por la mañana.

Esta necesidad de reconstruir la Barca y devolverle su esplendor va desde el propio presidente de la Xunta hasta la aseguradora Mapfre, cuyos peritos mantuvieron ayer por la tarde una reunión con el regidor, el párroco y otros representantes de la Iglesia, en la que mostraron su buena disposición para colaborar en la parte que les toca. Incluso ha nacido una iniciativa solidaria de peregrinos para recuperar el templo, la empresa Electricidad Manolo, de Baíñas, se ha ofrecido para hacer gratis la instalación, y la banda de de música de Abegondo para dar un concierto y recaudar fondos, entre otras muchas aportaciones desinteresadas.

Los técnicos de Patrimonio, que en un primer momento recibieron críticas por su tardanza cuando había por delante una gran tarea urgente para evitar el desmoronamiento de la bóveda, trabajan ya en sintonía con el Concello y hoy habrá nuevos encuentros para determinar los siguientes pasos.

En principio, lo que está descartado es que «teñan danos graves a estrutura da cuberta e máis os muros», como anticipó el subdirector xeral de Patrimonio, Manuel Chaín, quien considera que lo prioritario es evitar que siga entrando agua en la bóveda de ladrillo y calificó de «imposible» hacer en estos momentos una valoración económica de las pérdidas sufridas o el coste de la rehabilitación.

La idea ayer por la tarde era cubrir el edificio con una lona, pero los operarios de la constructora Germán Mouzo que subieron al tejado para retirar las vigas vieron que era imposible debido al fuerte viento, con lo que de momento se mantiene la pizarra que podría ser utilizada como sustento provisional.

La citada bóveda está compuesta por dos cámaras de ladrillo separadas entre sí por un manto de paja y tierra, que ha demostrado una resistencia realmente espectacular, con lo que los técnicos, aunque se muestran incapaces de determinar el peso que podría aguantar, opinan de manera unánime que no se vendrá abajo.

Por lo que respecta al interior del santuario, ayer quedó prácticamente despejado de todos los elementos que resultaron calcinados.