Música, pintura y poesía para espantar el mal tiempo


A los que nos cuesta hacer más de una cosa a la vez, el hecho de que alguien sea capaz de simultanear tres exposiciones nos parece casi milagroso. Parece imposible, pero la muxiana Viki Rivadulla es el ejemplo de que no se trata de una quimera. Muestra sus trabajos en varias localidades de la Costa da Morte, sigue organizando las actividades culturales del Concello de Muxía y además coordina los actos de la Fundación López Abente. Algunos de sus cuadros y esculturas pueden verse desde principios de mes en el centro cívico de Malpica, donde la muestra O meu mar, que antes pasó por el Pazo de Carballo, y en la que queda patente la querencia poética de su autora. Por el título, que adopta de un famoso poema de Gonzalo López Abente, y porque, como ella explica, la exposición «afonda no ser da tribo mariñeira».

Poética es también la colección de pinturas que desde hace unos días pueden verse en la Fundación Eduardo Pondal, en O Couto. Agrupadas bajo el título Non cantes, non chores..., como el verso de Rosalía de Castro, sus coloridos cuadros suponen un auténtico homenaje a la figura de la mujer. «Son mulleres cheas de cor, vivas, cheas de luz», cuenta Rivadulla, que ayer mismo inauguró la tercera de sus exposiciones en la Costa da Morte. En esta ocasión cerca de casa, en el hotel-restaurante A de Loló, en Muxía, donde sus obras se agrupan en Do viño e a poesía... Y es que se trata de una serie de dibujos hechos a tinta y vino. En serio. Cada dibujo lleva un fragmento de un poeta en que se menciona al vino o algo relacionado con él. Así, textos de Miro Villar, María Lado, Paco Souto o Helena Villar, entre muchos otros, acompañan a las manchas de tinto que forman parte de los dibujos de Viki. Imágenes evocadoras para disfrutar de los menús especiales, titulados igual que la exposición, que podrán degustarse hasta el 17 de junio.

Solo falta un poco de música. Clásica, por ejemplo, como la que ayer pudo escucharse en Carballo y en Cee, donde actuaron las bandas municipales que dirigen Vicente Pérez Planells y Fernando Fraga, respectivamente. Magníficos espectáculos en ambos casos.

La banda ceense llenó hasta los topes el auditorio del Concello con un espectáculo en el que los alumnos de la Escola de Música repasaron diez temas, entre los que había composiciones clásicas y algunas de las más significativas en la tradición gallega.

Daniel Romar, en dos ocasiones, junto a Bernabé Carrillo y Daniel Castiñeira, hicieron de solistas en algunas de las interpretaciones, mientras que los alumnos de la escuela, todos a coro, cerraron el concierto con la música de Pascual Veiga para el poema de Pondal que forma el Himno Galego. El momento más emotivo de la mañana fue cuando Gemma Román le puso voz al Negra Sombra de Rosalía.

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