Las inversiones en la ganadería son más rentables en Francia

Luis garcía

CARBALLO

La expedición de Fonteboa visitó una granja que comprará un veinteañero

19 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La expedición del Centro de Promoción Rural de Fonteboa de Coristanco, formada por estudiantes, profesionales y profesores, ya está en el Pays de La Loire, realizando el programa de trabajo preparado por los responsables del Institut de Formation Superieur de Meslay.

En la jornada de ayer el tema central de las visitas y coloquios fue la producción de leche y las inversiones en las granjas, todo ello supeditado a un riguroso plan de empresa.

El caso de la explotación de Bernard Hervouet resultó muy aleccionador al tratarse de una granja abocada a la extinción por la falta de relevo familiar, salvada in extremis por la incorporación de un joven ajeno al sector pero muy concienciado de su proyecto empresarial, avalado por una sólida formación.

El caso de Remi Moreau es el de una explotación familiar que garantizado el relevo generacional apuesta por nuevas inversiones en equipamientos (robot de ordeño) para responder de manera eficiente a los retos del futuro.

El departamento de La Vendée tiene al día de hoy una tasa de paro en torno al 8% de la población activa (la media de Francia se sitúa alrededor del 10,5 %). Los porcentajes de activos agrarios a nivel departamental y nacional van parejos, un 4 %. Hay preocupación en el sector por la pérdida de activos y por ellos se adoptan medidas para incentivar a los jóvenes, similares a las de España.

Sin embargo los decididos a ser agricultores se enfrentan a dos obstáculos: se trata de una profesión que exige dedicación de muchas horas de trabajo y al mismo tiempo acometer inversiones de calado para comprar el capital (aquí todo se vende, poco o nada se hereda). Hace falta tener las ideas muy claras y aplicarse a fondo, como ha hecho Julien Voillard, un joven de 23 años, que a partir de octubre del presente año adquirirá la explotación de Bernard Hervouet.

Préstamos

Para ello va a afrontar una inversión de 200.000 euros por medio de unos préstamos bonificados a un interés del 2,5% anual, a reembolsar en 12 años. El 60 % de la inversión será para comprar el capital al cedente y el 40 % para modernizar las instalaciones y así cumplir los requisitos de bienestar animal y ambiental.

Una de las virtualidades de la formación en alternancia es que pone en contacto a los jóvenes en formación con los profesionales en activo y de esa simbiosis se derivan sinergias que multiplican los resultados formativos. La sucesión de períodos de estancia en el centro de formación con otros de estancia en la granja han permitido a Julien Voillar definir su proyecto profesional, contando con el aval de una sólida formación y la confianza de su antiguo maître de stage, que le transferirá la titularidad de la granja a la vez que él pasara a la jubilación. Así se garantiza la pervivencia de la granja más allá de la vida profesional del propietario titular.