La Xunta estudia el impacto de la mina de oro de Corcoesto

Edgewater llevará a los vecinos a ver explotaciones ya regeneradas


carballo / la voz

La compañía canadiense Edgewater ha presentado la solicitud de declaración de impacto ambiental de la mina de oro que pretende abrir en Corcoesto, en Cabana. El presidente de la empresa, George Salamis, se mostró muy satisfecho con el apoyo de la Xunta y anunció que a partir de ahora se intensificarán las reuniones y consultas públicas para asegurarse el apoyo de los vecinos al proyecto.

Estos encuentros ya comenzaron cuando se presentó la propuesta de explotación en el local social de Corcoesto y con las invitaciones que se han realizado a las asociaciones ecologistas. El martes mismo estuvieron en Corcoesto representantes de Hábitat y antes acudieron miembros de Adega. La posición de las dos agrupaciones no es hostil, al contrario de lo que ocurre con Verdegaia.

Además, la empresa organizará en abril viajes a As Pontes de García Rodríguez y a Río Narcea, en Asturias, para mostrar a los habitantes de Corcoesto trabajos de regeneración de explotaciones a cielo abierto. Para ello cuentan con el apoyo del Gobierno local de Cabana, en cuyo programa electoral se incluía la «xestión e apoyo para a posta en marcha da concesión minera no lugar de Corcoesto», como se refleja en la página web oficial de la compañía canadiense.

Edgewater necesita 135 millones de dólares para extraer el oro cabanés. Por ello cotiza en la bolsa de Toronto. Esa dependencia de los inversores hace que la empresa informe constantemente de los trámites que realiza, puesto que no hay novedades en las prospecciones, que se mantendrán durante todo este año. De hecho, la construcción de la fábrica para la extracción del oro tendrá que esperar hasta el verano de 2013, si todas las autorizaciones que están pendientes siguen el ritmo previsto. Según el plan de Edgewater, habrá tramitación de permisos hasta agosto del próximo año.

Los trabajos van según lo programado. En la parroquia han creado 17 puestos de trabajo, que llegarán a ser un centenar en cuanto se ponga en marcha la factoría en la que se extraerá el polvo de oro.

La empresa realiza los sondeos en las zonas más ricas, que ya fueron estudiadas con anterioridad, pero está interesada en otras áreas, mucho más amplias, para las que ha solicitado autorizaciones. Todo ello dependerá del precio del oro, que ahora supera los 1.300 dólares la onza. El valor tiene que seguir muy alto, porque la extracción del mineral es extraordinariamente cara, a razón de 700 dólares por cada onza.

Actualmente el valor de la mina es de 206 millones de dólares y tiene una tasa de beneficios del 24%.

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