En ocasiones ir al colegio es mejor que irse de fiesta


1 Hace unos días, en O Couto, metido de lleno en el papel de Eduardo Pondal, el actor Pepe Soto dio en el clavo cuando aseguró que «agora ir á escola é mellor que ir á festa». Quizás algún que otro estudiante no esté de acuerdo con la opinión, pero tal vez cambie de idea si repasa la gran cantidad de actividades extraescolares de las que disfrutan ahora los niños. No solo después de las clases, sino también en horario lectivo, poniendo complementos divertidos a las lecciones que aprenden en las aulas. Nada mejor que un ejemplo, que hoy llega con los alumnos de tercero y cuarto de educación primaria de los colegios Alcalde Xosé Pichel y Canosa Rus, de Coristanco. Cerca de un centenar de niños que ayer dejaron los centros escolares para disfrutar en el edificio de Servizos Múltiples de una sesión de ilusionismo, de la que se encargó el joven mago Marttyn Andersen. Los dejó con la boca abierta, alucinados e intentando averiguar cómo era capaz de hacer aparecer y desaparecer objetos o cómo lograba leerles la mente. El nombre del espectáculo, IlusionArte, era perfecto. Seguro que los niños de Coristanco coinciden en que la de ayer fue una de las mejores clases del año. Desde luego, la más mágica.

Cata de quesos

2 Tampoco estuvo nada mal la clase que ayer recibieron los alumnos del ciclo de Hostelería del instituto Terra de Xallas, de Santa Comba. Su profesor, Paco Cousillas Couto, responsable también de la casa rural As Pías, de Olveiroa (Dumbría), les preparó una fantástica cata de quesos en la que los chavales disfrutaron de las variedades Tetilla, San Simón da Costa y Arzúa-Ulloa. Además, también probaron algunos de los productos que elaboran en Lácteos Pérez. Aprendieron a distinguir texturas, colores, métodos de elaboración y demás características y también les explicaron en qué consisten las denominaciones de origen. El resultado, una sabrosa y completa clase.

Laconada en Fisterra

3 Cómo se nota que el entroido está a la vuelta de la esquina. No hay más que fijarse en algunos escaparates para comprobar que llegan los días en los que cambiar de «piel» y disfrazarse para que nadie te reconozca. Para disfrazarse y para disfrutar de cocidos y laconadas, algo que ya han hecho, por cierto, los miembros del Casino de Fisterra, que preside Conchita Velay Fernández. Disfrutaron, como debe ser, del típico lacón con grelos, de las sabrosas filloas y orellas y del buen vino. La sorpresa de la velada fue la visita de Mucha y Nucha, magníficamente interpretadas por Finita Traba y María José Martínez, a las que se unieron Milagros Ribeiro, como Carmucha, y Modesta Insua, que hizo de la Conexa. El resultado fue una divertida actuación que puso el broche de oro a una gran cena. Fue la forma perfecta de comenzar el entroido.

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En ocasiones ir al colegio es mejor que irse de fiesta