A finales de noviembre en la plaza de abastos de Carballo se vendía el santiaguiño de la lonja de Malpica a 30 euros el kilo. En la subasta del miércoles también lo hubo, pero cotizó a 60 euros el kilo.
La escalada del precio del marisco ya ha comenzado, pero su efecto solo se ve en las rulas, ya que estos productos no llegan a los mercados de abastos de la comarca, donde apenas hay compradores, aunque las vendedoras carballesas no descartan realizan inversiones importantes en los días previos a la Nochebuena. De momento, solo trabajan estos productos por encargo.
También fueron muy caras las nécoras, que llegaron a los 18 euros y la centolla, que ya cotizó en la rula malpicana a 22 euros. Este marisco, que es uno de los preferidos para las cenas de las fiestas, se vendió el año pasado, por las mismas fechas, a 30 euros, pero el 23 de diciembre llegó a los 45 euros. De momento, en las lonjas de la zona no hay demasiada cantidad y los ejemplares son pequeños.