Poesía, fotografía y danza para un universo de culturas

El auditorio municipal de Vimianzo acogió un espectáculo de Martha Franco


Carballo/LaVoz.

Poesía, fotografías y danzas del mundo, un cóctel perfecto para contactar con un universo de culturas sin salir de la capital de Soneira. La oportunidad la tuvo el público que el domingo por la tarde acudió al auditorio municipal de Vimianzo. Martha Franco Pinilla (1972), una colombiana afincada en Santiago desde hace casi una década y especializada en la danza del vientre, fue la protagonista del espectáculo.

Migration

, el título, lo decía todo. La poesía, también: «Paso adentro, paso afuera, paso de luz, paso de tiempo». Una sesión de fotografías de escenas, miradas y paisajes orientales y Martha Franco: «Mi danza nace del universo». La primera pieza apareció bajo la forma de silueta como modo de expresión corporal.

Y así número tras número, siempre introducido por una poesía y una sesión de cuatro o cinco decenas de fotografías que permitieron a los espectadores viajar al centro de los grandes continentes. La siguiente danza nació de las pulsiones y las contorsiones de la vida de la propia artista. Las manos y los brazos se movían con magia, mucho más expresivos que el cuerpo o los pies. El público reprimió los aplausos en algunos momentos.

Fue una especie de viaje por diferentes vidas, con la danza como expresión y los versos y las grandes imágenes proyectados al fondo como soporte introductorio. También lo cotidiano inspiró una de las piezas, en las que el silencio jugaba por veces un papel importante.

Martha Franco creó en Santiago el centro Gaira, donde desarrolla sus proyectos e imparte enseñanzas: la danza como terapia o conocimiento personal, una excusa para entrar en contacto con el cuerpo y el movimiento.

Dice ella misma que debe tener algo de gitana. «Mi danza nace de los sentimientos», su último número vino precedido de otro en el que los juegos de luces dieron aún más profundidad a sus movimientos.

Concluyó entre aplausos de un buen grupo de seguidores fieles y recibió dos ramos de flores, y el público satisfecho por lo que había visto en la polémica Casa da Cultura.

Votación
0 votos

Poesía, fotografía y danza para un universo de culturas