El Feirón de Verán reforzó el papel de Carballo como centro comarcal

La Voz CARBALLO/LA VOZ.

CARBALLO

30 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Hay pocos días a lo largo del año en los que coincida tanta actividad en Carballo como en el de ayer. Con el Feirón de Verán como escusa, el Ayuntamiento y diferentes colectivos se aliaron para ofrecer una despedida a lo grande de la temporada estival. La Praza dos Libros, Berocasión y la Ruta do Pincho reforzaron la singularidad del mercado tradicional de los quintos domingos de mes.

Los organizadores de la feria literaria temían no poder superar el listón de la pasada edición, sobre todo por el tirón que tuvo A cociña de larpeiros , del que en alguna caseta llegaron a vender 70 ejemplares. Pero «foi tan ben ou superior», aseguró el librero Moncho Tasende, muy satisfecho con la iniciativa.

Desde su punto de vista, la Praza dos Libros «está nun nivel alto», y gracias al trabajo realizado en los últimos años se ha conseguido que sean cada vez más quienes se acercan a las casetas no solo a curiosear, sino a comprar. Las estrellas de esta edición han sido Covalladas , del carballés Xurxo Borrazás; El tiempo entre costuras , de María Dueñas; Perdona si te llamo amor , de Federico Moccia, y Galiza en Suíza. 50 anos de presenza galega en Suíza , que presentaron ayer, precisamente, Xurxo Martínez Crespo y Marianne Helfer. Entre los niños triunfaron las aventuras de Geronimo Stilton y el rincón que este año, por primera vez, se habilitó para ellos entre los puestos de las siete librerías participantes. «Os nenos empezan a vir, e teñen o seu rincón mentres os pais visitan as casetas», apuntó Belén Lendoiro, concejala de Cultura e Normalización Lingüística. Y ayer, además, recibieron la visita de Anxo Mouro, que los animó a aprovechar sus viejos zapatos y balones para utilizarlos como macetas para plantar carballos. «Así, cando sexades maiores, poderedes respirar aire puro», les dijo.

Tanto Moncho Tasende como Belén Lendoiro destacaron el éxito de la feria, que ayer premio las compras con un molete de Pan de Carballo. «Eu creo que sae reforzada como unha cita anual», señaló la concejala, mientras que el librero destacó: «Estamos nun pobo culturalmente moi vivo».