05 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
Hace años que las aldeas pierden población. Una sangría constante para el rural gallego. Los habitantes se desplazan a las ciudades y a las villas en las que se puede encontrar empleo con mayor facilidad y allí donde hay servicios que tradicionalmente resultaba difícil encontrar en el medio rural. Hace un tiempo que en Dumbría han buscado un jarabe para ese mal. Habrá que ver si las medidas tomadas valen para curar la sangría, pero lo cierto es que por ahora, tímidamente, va dando resultado. Algunos núcleos están recuperándose y hasta se abren negocios donde hace nada resultaba impensable. Para hacer piragüismo, por ejemplo, los de Dumbría ya no se van fuera. Son los de fuera los que van a Dumbría.