Entrevista | Luis Tosar El protagonista de «Cargo», uno de los tres actores gallegos que participan en la película, no podrá asistir al preestreno previsto para esta tarde en Carballo
03 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Luis sigue siendo Tosar. Poco importa que ya haya debutado en Hollywood con Miami Vice , pendiente de estreno y dirigida por Thomas Mann. O que se disponga a asaltar las salas de medio planeta con la coproducción angloespañola Cargo , cuya puesta de largo tendrá lugar hoy en Carballo. Rodada por Clive Gordon y coprotagonizada por Daniel Brül ( Good Bye Lenin ), es la primera película en la que Tosar pone a prueba su inglés, aunque nos sopla su representante que el actor de Cospeito le da muy bien a la lengua. Afable, cercano y terráqueo, Tosar también sigue siendo Luis. - Con nuestro galán patrio internacionalizado, quizás no proceda preguntarle ¿qué es eso del cine gallego? -Sigue igual que estaba: no hay cine gallego. Lo más cercano es El año de la garrapata , porque el director, el guionista y la producción son gallegos, además de haber una presencia grande de actores de aquí, pero los roles principales son mixtos. - ¿Es diferente al cine bretón o al canario? -Supongo que no mucho. Todo se enfila a nivel de coproducción. Si llegara un momento en el que realmente se hicieran las películas de forma íntegra en Galicia, igual se podría hablar de cine gallego. Pero empeñarse en hablar de él cuando en realidad no es un movimiento real¿ - ¿Comedia o drama? -Para ver, drama, y para hacer, comedia. - ¿Qué le parece que muchos actores gallegos hayan triunfado fuera de Galicia con una edad madura? ¿Es injusto? -Sí, pero forma parte de una trayectoria y a veces tiene que ser así. Celso Bugallo empezó tarde en el mundo de la interpretación porque le interesaba su grupo de teatro. Manquiña tuvo una trayectoria cojonuda en Galicia desde tiempos inmemoriales. Siempre se dedicó a sus proyectos propios e hizo lo que quiso: fue el fundador del novo teatro galego, hizo mucho teatro independiente y no tuvo prisa por desembarcar en el mundo del cine. - Usted dice que desembarcó tarde en Madrid y que eso motivó que no tuviese tantos amigos del gremio. ¿No cree, por el contrario, que profesionalmente llegó en el momento y la edad justos? -Sí, fue cuando tenía que empezar a buscarme la vida por la capital. Tenía cierto bagaje por haber trabajado en Galicia, sabía cómo era el cuento y ya no me dejaba sorprender por muchas cosas. - Le suena el móvil y se presenta Amenábar. Por el fijo, Almodóvar al aparato. ¿A quién cuelga? -¡Qué cabrón! No le colgaría a ninguno, pero hablaría más con Amenábar que con Almodóvar. Me gusta más. - Y si le propone un papel para el que tiene que engordar veinte kilos, ¿lo aceptaría? -Supongo que sí. Ahora, depende de si lo dice por joder o porque realmente hace falta. - ¿Se divierte más con Piti y Goldie que rodando una película? -Sí, porque los Magical Brothers es lo más parecido al teatro y al concepto de banda de rock: todo el rato por ahí, con los colegas¿ - Si no fuese actor, ¿sería? -Estrella de rock. - ¿Con el propósito de¿? -Llenar estadios de peña. Y por el rollo de salir al escenario, poder decir "¡Eh!" y que la gente te responda: "¡Eeeeh!". - ¿Existiría el teatro en Galicia si no fuese por las subvenciones? -Sí, de hecho existe ahora que la cosa está más jodida que nunca. Es un tema de circuitos: cuando los hay, porque casi están desmantelados, son de muy difícil acceso. Pero el pequeño teatro todavía prevalece por encima del ámbito institucional. - ¿Una película? - Wilbur Wants To Kill Himself , de esa tía que hizo Italiano para principiantes [se refiere a Lone Scherfig].