PASABA POR AQUÍ
11 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.HACE CALOR. Un calor que, por momentos y para los que no podemos disfrutar de la playa, puede llegar a ser insoportable. Además de los incómodos sofocos y efectos de sudoración, el calor tiene el poder de intensificar los olores. Sobre todo los malos. Por eso, darse una vuelta por Carballo a las tres de la tarde es prácticamente una misión imposible. Por razones que desconozco, pero sospecho, en Carballo -y no es la única localidad de la zona, desgraciadamente- el tema de la basura es una cuestión de libre albedrío: no importa la hora ni el día, si hay que tirar la basura se tira, pase lo que pase. Y lo que pasa es muy sencillo: el calor acelera los procesos de descomposición de los residuos orgánicos y varios metros alrededor del contenedor el aroma es nauseabundo. Hablando en plata: que huele mal. Así que a quien corresponda (vecinos y Ayuntamiento): un poquito de control. Gracias.