Convivencia de lenguas

JOSÉ RAMÓN INSUA TRAVA

CARBALLO

SEGÚN EL profesor Luis Monteagudo García, el nombre de Fisterra escrito en cartas de navegación hechas en diferentes tiempos, países y lenguas presenta la siguiente variedad: Santa María de Finibus Terra, Finistera, Finistere, Finisterna, cavo Finibustera, Cavo Finis Terre, Caput Finisterre y S. María. Está demostrado que entre los autores de estos mapas no hubo ninguno que fuese gallego. Entre los diversos documentos que pasaron por mis manos procedentes de archivos oficiales vi los siguientes nombres: Finstera, Fiisterra, Fisterra, Finisterra y, ya en el siglo XVIII, FInisterre. No sé si habrá alguna villa con tal variedad de nombres, pero es de sentido común que cuando los filólogos de la Xunta de Galicia -que de topónimos algo deben saber- se decidieron por el de Fisterra -aceptado sin impedimento alguno- sus razones debían tener. Tema aclarado Todo análisis debe producirse entre las personas adecuadas, pues sólo así existe la posibilidad de llegar a conclusiones ciertas. Sucede además que este tema ya está aclarado y no existe ni un solo especialista que admita que el topónimo Finisterre proceda de la lengua gallega y sí de la española, que, por cierto, cuando nació ya se había extinguido el primitivo castellano. En cambio, sí admiten que Fisterra procede de la lengua galega anterior al castellano y al español. Tampoco existe ninguna incompatibilidad entre Fisterra y Finisterre. Fisterra es un topónimo gallego y Finisterre pertenece a la lengua española. Todo se reduce a saber cuándo se debe emplear uno de los dos. Así de sencillo. Ahora bien, todos los que quieran que Fisterra sea Finisterre para todos los españoles pueden acudir a las Cortes, a través de sus representantes políticos, o al Tribunal Supremo de Justicia de Madrid.