«Yo no maté a nadie»

Alberto Mahía A CORUÑA

CARBALLO

La Audiencia admitió a trámite el recurso de Pilar Gómez y el TSXG decidirá en breve si rectifica el veredicto de culpabilidad del jurado que la declaró culpable

11 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El constructor coruñés Manuel Lodeiro apareció el 13 de junio del 2000 tendido en su cama con dos puñaladas en el pecho. Su amante, Pilar Gómez, fue la última persona que lo vio con vida. ¿Lo mató ella? Un jurado popular la declaró culpable. En el veredicto, escrito a puño y letra, da ba por seguro que la asturiana, despechada al enterarse de que el constructor tenía pensado rehacer su vida con una joven cubana, planeó su muerte. Hizo el amor con él y nada más terminar le clavó un cuchillo en el pecho, le puso el puñal en la palma de la mano como si aquello fuese un suicidio y se fugó a Oviedo. Por todo ello, Pilar Gómez fue condenada a 15 años de prisión por asesinato. Los cumple en una prisión asturiana. Y desde allí insiste en su inocencia: «Yo no maté a Lodeiro, ni sé quién lo hizo. Sólo sé que, cuando me fui de su casa, estaba vivo». Pilar Gómez está en la cárcel desde que fue detenida, a los seis días de producirse el crimen. Hoy sueña con que el recurso presentado por su abogado prospere y así recuperar la libertad. Su abogado, Raúl García, tiene esperanzas de que así sea. Dice que su clienta «fue declarada culpable sin ninguna prueba que la incriminase, sólo con indicios, por eso espero prospere el recurso de apelación ante la sala de lo penal del TSXG». Humillaciones Pilar Gómez cuenta su verdad: «Semanas antes de su muerte, Manolo me llamó a Asturias y me pidió que fuese a A Coruña. Y fui». Tras unos días de convivencia, llegaron los malos tratos y las humillaciones, que la Asturiana recuerda así: «La tarde anterior a que apareciera muerto, me cogió a empujones en el portal y entre insultos me obligó ma subir al dúplex. Me preguntaba con quién y dónde había estado. Me gritaba y golpeaba hasta que abandonó la casa durante unas horas, momento que aproveché para llamar a la policía pidiendo ayuda. Pero luego tuve miedo y la rechacé. Cuando Manolo regresó, se quitó la ropa y me obligó a desnudarme y que me comportara como una prostituta. También me llamaba pardilla y puta. Y cuando cogió un cuchillo me escapé. No sé qué ocurrió después». Uno de los asuntos que más titulares llevó a la prensa fue la extraña relación que mantenían Pilar y la esposa de Lodeiro, que en aquellos momentos estaban en trámites de separación. Si la viuda limita la relación a dos o tres llamadas telefónicas, Pilar asegura que «intentaba ayudarla dándole papeles porque me parecía muy fuerte y anormal que un hombre le quiera negar una pensión digna a su esposa e hijos». El estrecho vínculo entre Pilar y Lodeiro terminó en sangre en junio del 2000 y se alumbró en 1986 en un conocido local de alterne. Catorce años de amor y desamor dan para mucho. Rompieron varias veces. Pilar llegó a residir en Ferrol con un hombre y el constructor regresó con su esposa. ¿Por qué volvieron? La Asturiana dice que la tenía «anulada». A pesar de que sus hermanos le pedían que lo dejara y a pesar «de las constantes humillaciones y malos tratos, no era capaz de abandonarlo». Pilar también niega la existencia de una cubana en la vida del constructor: «Puede que tuviera muchas mujeres, pero no creo que estuviese decidido a traer a una joven de Cuba para casarse con ella».