CRISTINA VIU CONTRAPUNTO
04 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La gobernabilidad de Malpica se han convertido en un problema matemático. La fragmentación de la corporación así lo ha querido, pero las cuentas que se hacían hace sólo unos meses ya no valen para la nueva situación. Con tantas variables y tantas posibilidades, reunir a siete concejales para obtener una mayoría absoluta es francamente complicado. Ya era así el 16 de junio de 1999, pero las circuntancias han enredado aún más la contabilidad de ediles hasta hacer algunas sumas imposibles o impredecibles. La moción de censura es tan difícil como la gobernabilidad de un municipio que está más en manos de una oposición organizada sólo en parte que de un ejecutivo extraordinariamente menguado. Y mientras, unos y otros cierran puertas y proponen pocas soluciones efectivas. Hay poco ánimo negociador y demasiadas cuentas que saldar.