Cambio climático: Escuchemos a la ciencia

Borja Sánchez REDACCIÓN

BIODIVERSA GALICIA

Joanne Chory y Sandra Myrna Díaz, Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2019
Joanne Chory y Sandra Myrna Díaz, Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2019 FPA

«Nuestras premiadas ponen rostro a la excelencia de la investigación realizada por mujeres y aún no reconocida como se merece»

18 oct 2019 . Actualizado a las 10:10 h.

Corremos contrarreloj en la lucha para frenar el cambio climático, esto es una evidencia científica prácticamente indiscutible. Y en esta carrera, todos formamos parte del mismo equipo, y casi llevamos el mismo dorsal. Por eso, todas las líneas de investigación que contribuyan a hacer más sostenible nuestro planeta y prolongar su vida son fundamentales. La ciencia y también la conciencia social son el camino más corto, o casi diría que el único para llegar a la meta. En este trayecto, el trabajo que han y están realizando las científicas Joanne Chory y Sandra Myrna Díaz, galardonadas con el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica, es fundamental, imprescindible.

Deseo aprovechar estas líneas para reivindicar el papel activo que debemos desempeñar los científicos en la aportación de soluciones a los grandes retos de la humanidad; un papel que va más allá de los laboratorios y que nos obliga a tomar tierra y llevar a pie de calle nuestros conocimientos. Debemos ser el espejo en el que se mire la sociedad, y nuestras galardonadas son un claro ejemplo de una ciencia comprometida que se sitúa a la vanguardia en la lucha contra el cambio climático y en la defensa de la biodiversidad.

Los trabajos de la bióloga Joanne Chory sobre las respuestas moleculares y genéticas de las plantas a las variaciones ambientales, en particular a la luz y temperatura, suponen una contribución fundamental para caminar hacia la sostenibilidad.  Y desde el punto de vista de la ciencia, supone escalar de estudiar los mecanismos moleculares en una planta modelo, hasta aplicarlo en una «superplanta de cultivo». Por su parte, las investigaciones de Sandra Myrna Díaz, según recoge el acta del jurado, permiten «cuantificar la importancia de la conservación de la biodiversidad funcional para garantizar los beneficios que los ecosistemas prestan a la Humanidad», tal y como reflejan sus contribuciones en revistas como Nature o Science.