Un deshielo sin precedentes en la Antártida

Xavier Fonseca Blanco
XAVIER FONSECA REDACCIÓN / LA VOZ

BIODIVERSA GALICIA

María Molina

En las últimas semanas se ha registrado un intenso retroceso de la banquisa, la mayor en cuarenta años

14 ene 2019 . Actualizado a las 11:32 h.

Las zonas polares de la Tierra se calientan mucho más rápido que el resto del mundo. Mientras que la temperatura media global ha aumentado un grado desde la Revolución Industrial, en los polos esa subida alcanza los tres grados. El intenso calentamiento que se está registrando en los extremos del mundo se debe al albedo, la cantidad de radiación solar que refleja o absorbe una determinada superficie. La nieve tiene un albedo muy elevado. Devuelve al espacio más del noventa por ciento de la radiación que le llega. Ahora, la emisión de gases de efecto invernadero provoca que haya una pérdida del hielo. Cada año hay más océano al descubierto. El agua actúa absorbiendo la radiación en lugar de reflejarla. Por tanto, el calentamiento es doble. Este proceso recibe el nombre de retroalimentación positiva. La Antártida y el Ártico se calientan a diferentes velocidades. En el polo norte es más pronunciado ya que el Ártico no deja de ser un océano rodeado de continente, justo al contrario que la Antártida, cuyo diseño natural le permite resistir mejor. Pero los datos publicados hace unos días por el Centro Nacional del Hielo y la Nieve de Estados Unidos alerta de un retroceso sin precedentes en la banquisa antártica. El pasado 1 de enero, la extensión del hielo era de 5,47 millones de kilómetros cuadrados. Se trata de la extensión más baja en esta fecha desde hace cuarenta años. La cifra supone hasta 30.000 kilómetros cuadrados menos que 1 de enero de 2017 y casi dos millones de kilómetros cuadrados por debajo del promedio de 1981 a 2010. Este notable descenso del hielo rompe además con la tendencia positiva de los últimos años, en los que la cantidad de hielo permanece estable e incluso aumenta. Los científicos barajan la posibilidad de que la Antártida tenga un mecanismo de pérdida de hielo que aún no ha sido revelado. En pleno verano austral, la gran pérdida del hielo ha sacado a la luz enormes áreas del agua que hasta ahora estaban cubiertas, incluso en esta época del año. La temporada de deshielo se prolongará unas ocho semanas más. Esta anomalía podrían producir un mínimo estacional histórico. Los científicos desconocen el origen de este retroceso aunque señalan al calentamiento del océano como posible responsable.

Principio de Arquímedes

Uno de los efectos que produce el deshielo de los polos es el aumento del nivel del mar. Sin embargo, no todo el hielo que se derrite eleva el nivel de los océanos. Según el principio de Arquímedes solo el que se encuentra sobre la superficie terrestre actúa elevando el nivel actual. Por tanto, ese hielo marino derretido de la Antártida no se traduce en un aumento. Pero si saliese desde la zona continental entonces sí que produciría un aumento.