El renacer del anticiclón de las Azores

La presencia de las altas presiones comenzará a notarse a partir del sábado por la tarde


redacción / la voz

Si algún gallego ha pedido buen tiempo para Navidad debe saber que el anticiclón atenderá su petición. El sistema de altas presiones reaparecerá la próxima semana. Los modelos muestran, además, que su regreso será por todo lo alto. Este otoño ha mantenido una posición muy discreta en muchos momentos. En octubre y noviembre se retiró a su posición natural en esta época del año, el archipiélago portugués de las Azores, que le da nombre. Su ausencia explica en buena medida los trenes de borrascas que han cruzado Galicia durante los últimos dos meses. Ahora, poco a poco, comienza a ganar terreno. En estos momentos se encuentra en pleno ascenso. Su presencia comenzará a notarse a partir del sábado por la tarde. Hasta entonces el viento del suroeste, que hoy soplará con fuerza por la noche, seguirá generando humedad, con nubes bajas y precipitaciones de carácter débil, más frecuentes en la mitad oeste de la comunidad. El sábado solo lloverá de forma residual en la costa atlántica por la mañana. Desde mediodía irán abriéndose claros. El domingo se espera una jornada de tiempo seco.  

De suroeste a nordés

A partir del lunes el anticiclón se va a situar al norte de la Península. Desde esa posición, el viento dejará de soplar de componente sur y comenzará a hacerlo de componente norte, en concreto del nordés. Este tipo de viento permite que las cuatro provincias, con la excepción de la costa norte de Lugo, disfruten de jornadas soleadas. El cielo despejado provoca además que las temperaturas máximas sean suaves, al menos durante las horas centrales del día.  

Heladas nocturnas

Los matices del tiempo anticiclónico a finales de diciembre siempre vienen de la mano de las temperaturas mínimas, que alcanzan valores negativos en muchas zonas del interior, dando lugar a madrugadas y mañanas frías y también a la formación de heladas, un fenómeno que ha brillado por su ausencia hasta ahora precisamente por el predominio de los vientos húmedos del sur, que mantenían las noches con el cielo cubierto.  

Las nubes y la temperatura

Dependiendo de la hora, el efecto que produce una nube sobre la temperatura puede cambiar. Por el día la nubosidad impide el paso normal de los rayos del sol y, por tanto, descienden las temperaturas. Por la noche, actúan justo al contrario. Cuando desaparece la energía de la estrella, el único calor que permanece es aquel que emite la Tierra hacia el espacio exterior en forma de radiación infrarroja, invisible para el ojo humano. Si el cielo está cubierto, las nubes atrapan parte de ese calor y lo devuelven hacia la superficie. Una noche con nubes será más cálida que una con el cielo despejado. La diferencia puede alcanzar varios grados, sobre todo cuanto más lejos de la costa, ya que el océano ayuda a suavizar el ambiente.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
25 votos
Comentarios

El renacer del anticiclón de las Azores