Tras un primer cuarto igualado ante el Breogán, abrió brecha en el segundo y no cedió el mando
06 sep 2026 . Actualizado a las 21:36 h.La ACB de los seis derbis vivió su antesala en la Copa Galicia. En semifinales, el Rio Breogán apeó al Monbus Obradoiro en un partido igualado. En el partido que decidió el título, los lucenses, con la baja de última hora de Bolton respecto al día anterior pero con la vuelta de Ilic, sucumbieron ante un Leyma Coruña sin fisuras que logró el segundo título de su historia. Tras un primer cuarto igualado, abrió la primera brecha y ya no cedió el mando.
Se enfrentaron en Sar dos equipos que se sienten más cómodos cuando pueden anotar en los primeros segundos de la posesión, el Leyma buscando más las entradas a canasta, el Breogán consumiendo más triples. Ambos técnicos multiplican los cambios por aquello de que el ritmo no pare. Y no hay tregua.
Los primeros diez minutos transitaron por cauce de igualdad hasta que el conjunto naranja, hacia el final, castigó un par de pérdidas de balón seguidas de Francis Alonso con un parcial 7-0 en dos transiciones, la segunda con falta antideportiva.
El equipo lucense hacía más daño en el triple y con Brankovic cerca del aro. Pero no conseguía encontrar su golpe de pedal. Y se atascó en cuanto empezaron a bajar sus porcentajes exteriores. Todo lo contrario que el rival, que abrió el segundo cuarto con sendos triples de Uleckas y Dimas para alargar las diferencias por encima de los diez puntos: 31-20. Otro triple de Verge llevó a Casimiro a parar el partido, con 33-28.
El encuentro estaba con mejor color para el Leyma, que cerraba bien el rebote ante los flojos porcentajes del adversario. Ese dominio le permitía correr y encontrar buenos tiros, con un buen equilibrio dentro y fuera.
El Breogán mantuvo la fidelidad a su estilo, sin dejar de buscar la larga distancia, pero combinando con circulaciones de balón que acababan cerca del aro. Recortó desde la defensa y una fase de más acierto. Con 40-33 el tiempo lo pidió Carles Marco. El partido entró en una fase algo más trabada y llegó al descanso con una renta herculina de nueve puntos: 48-39.
Con Verge al volante, el Leyma siempre tendrá la opción de encomendarse al base para que culebree en la pintura y o bien finalizar o bien regalar la asistencia. Por esa vía y con Skapintsev dominando el espacio aéreo la diferencia creció hasta los quince puntos, también con una defensa pegajosa que incomodaba mucho al Breogán, al que no le entraban los triples y no lo podía compensar con el rebote ofensivo. Pero apelaba a la defensa para no terminar de descolgarse. Aun así, un nuevo tirón coruñés condujo a un 78-58 para entrar en el último cuarto.
Habida cuenta la ventaja, podría esperarse que el conjunto de Carles Marco optase por bajar las pulsaciones, alargar las posesiones y jugar con el marcador, sobre todo teniendo en cuenta el peligro de las rachas del Breogán si entra en combustión.
Pero nada más lejos de la realidad. Jorgensen endosó dos triples en los dos primeros ataques, al cuadro lucense no le salía nada a derechas. El ritmo no bajó y con 88-62 Casimiro pidió tiempo.
La renta volvió a los veinte puntos con un triple de Andric cerca del ecuador del último cuarto y Carles Marco optó por parar para dar consignas.
El Breogán llegó a ponerse a quince, con un triple de Andric. Pero el equipo naranja siguió jugando a la carrera.
XOÁN A. SOLER
Así vivimos la final de la Copa Galicia de baloncesto: Leyma Coruña-Río Breogán
Naranjas y celestes pugnan por el título autonómico en el multiusos Fontes do Sar
Un nuevo arreón breoganista de corazón y coraje obligó a Marco a pedir otro tiempo muerto, a 1:45 para el final, con 100-88. Los porcentajes en el triple no mejoraron en lo suficiente en las filas de Casimiro y la victoria cayó del lado naranja.
93 RÍO BREOGÁN: Ilic (6), Brown (6), Andric (15), Alonso (8), Mavra (7) —quinteto inicial—, Vicedo (3), Aranitovic (13), Brankovic (16), Quintela (6), Peris (7) y Kasibabu (6).
PARCIALES POR CUARTOS: 25-20 / 23-19 / 29-19 / 25-35.
ÁRBITROS: Jacobo Rial, Paula Lema y Laura Piñeiro.