El Leyma Coruña, ante un reto ya visto en otras ocasiones

Adrián Sobrino / P. A.

BÁSQUET CORUÑA

CESAR QUIAN

El equipo coruñés tiene el objetivo de regresar a la Liga Endesa un curso después de descender, un hito logrado por otros clubes en el siglo XXI

24 sep 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Tras la victoria frente al COB en Lalín, el Leyma Coruña vive sus últimos días de pretemporada antes de su debut liguero del sábado (18.00 horas, LaLiga+). El club naranja regresa a la Primera FEB, la categoría de plata del baloncesto nacional, tan solo una campaña después de lograr el ascenso a la Liga Endesa.

La entidad ha llevado a cabo una reconstrucción total de la plantilla (todos los jugadores que defenderán los colores del cuadro herculino vistieron el pasado curso una camiseta diferente), empezando por la cabeza visible del proyecto. Carles Marco será el encargado de dirigir al equipo, teniendo el reto de hacer encajar las piezas para situarse en los puestos altos de la tabla.

El retorno a la segunda mejor liga de baloncesto del mundo no será, ni mucho menos, un mero trámite. En el Básquet Coruña conocen de primera mano el duro camino que hay que recorrer para lograrlo. Acometer numerosos fichajes y cambiar el plantel entero podría, aparentemente, provocar una adaptación tardía que comprometiese seriamente las aspiraciones naranjas. Con todo ello, el Leyma pone su mira en un objetivo repetido en este siglo en más de una decena de ocasiones.

Dominaron la liga

Varios conjuntos consiguieron reponerse a la pérdida de la categoría, dominando la división de plata y finalizando la temporada en lo más alto de la tabla.

Cabe destacar que el primer clasificado comenzó a promocionar directamente a partir del curso 2008-09 (incluido). El Valladolid abrió la veda esa misma campaña, seguido por el Zaragoza (2009-10), el Murcia (2010-11), el Gipuzkoa (2016-17) y el Betis (2018-19). El último en lograrlo fue el Andorra en la 2021-22.

Se fueron a la promoción

Si hay cinco casos de clubes que regresaron a la Liga Endesa por la vía rápida, dicho número se duplica si se amplía el rango hasta la fase de ascenso.

El mejor ejemplo es el Menorca, que consiguió el objetivo hasta en dos ocasiones (2009-10 y 2011-12). Sin embargo, las eliminatorias y la final four de la Primera FEB multiplican la dificultad de lograr el reto. Tras bajar, nadie ha conseguido retornar a la máxima categoría por este medio desde la 2017-18, cuando el Bilbao Básquet fue el último en hacerlo. En caso de no ser primero, el Leyma deberá seguir el camino de los «hombres de negro».

La época negra de la ACB

No hace mucho, existió una época en la que conseguir el ascenso parecía realmente una quimera. Fueron años oscuros para el baloncesto español, tiempos en los que el dinero primaba por encima que el balón. Las exigentes condiciones económicas de la ACB impedían que la mayoría de las entidades cumplieran los requisitos necesarios para inscribirse en la competición.

Durante cinco temporadas consecutivas (entre el 2012 y el 2017), al menos uno de los dos equipos que se ganaron en la cancha el subir de categoría, no pudieron hacerlo. El último afectado, el Betis, al que esta misma campaña se le negó su puesto en la Liga Endesa.

«Se trata de una empresa complicada y muy exigente»

No es necesario viajar muy lejos para dar con una historia similar a la que pretende escribir el Básquet Coruña. En el Multiusos Fontes do Sar, a 70 kilómetros del Coliseum, se acuerdan perfectamente.

En la temporada 2009-2010, el Obradoiro fue incapaz de evitar el descenso a la segunda categoría, llamada LEB Oro por aquel entones, tras un paso efímero (un curso) por la Liga ACB. Una campaña después, la plantilla (y el club en general) sufrió una renovación casi total, incluyendo la llegada de un nuevo entrenador: Moncho Fernández.

Con el estratega santiagués, actual entrenador del Girona, el cuadro compostelano llegó a encadenar trece victorias consecutivas, aunque no acabó la liga en lo alto de la tabla. El regreso a la división de honor lo lograría más tarde, en la promoción. «En un principio éramos comedidos en las aspiraciones del equipo, pero cuando comenzamos a ganar, lógicamente el ascenso se convirtió en un objetivo alcanzable», recuerda el preparador, antes de añadir que «es verdad que existe cierta presión en ocasiones así, pero es la misma que tiene cualquier colectivo profesional cuando persigue algo. Es evidente, pero con los medios y las armas necesarias, eso también te puede hacer ganar mucha confianza».

Revolución en la plantilla

Sobre el papel que tendrá Carles Marco en la evolución de un plantel totalmente renovado, Moncho apunta que «da igual en que categoría se juegue, todos los entrenadores afrontamos estas situaciones de la misma forma. Todos queremos transformar la plantilla en un equipo, estableciendo las normas del equipo y creando buena química». Esto último lo considera fundamental para el desempeño en la pista.

A aquel Obradoiro del 2010, junto al técnico llegó un jugador que, a la postre, acabaría convirtiéndose en una de las mayores leyendas de la entidad: Alberto Corbacho. El alero cuenta que «aquel año solo se quedaran tres o cuatro de los que ya estaban. La clave es la mentalidad. En aquel momento todos tuvimos la idea de competir y pelear, esa fue la unión, aunque fuéramos nuevos y prácticamente nunca hubiéramos jugado juntos. Nos empezamos a conocer desde el primer día, algo que es importante y que hace que todo sea más fácil de llevar».

Ambos ven al Leyma con la capacidad para intentar el regreso a la Liga Endesa. Moncho afirma que «en A Coruña hay ganas de básquet, y cuando eso ocurre es todo mucho más fácil. Sin ningún tipo de dudas».