Fan incondicional de la feria y el bingo

Álvaro Sevilla Gómez
Álvaro Sevilla SEÑORÍO Y VALORS

RIBEIRA

Imagen del bingo en las fiestas de Ribeira
Imagen del bingo en las fiestas de Ribeira Sainza Pardal

«Desde estas fiestas de Santa Uxía me declaro forofo de las barracas y las luces de neón»

11 ago 2022 . Actualizado a las 10:31 h.

Desde estas fiestas de Santa Uxía me declaro fan incondicional de las barracas de feria y las luces de neón. Entre todas, hay una que se ganó toda mi admiración, el bingo. Especialmente por su maestro de ceremonias. No tengo duda alguna de que la suya fue la actuación estrella de estas fiestas. El 15, la niña bonita, el te llevas la consola o te la cambio por un patinete eléctrico o una freidora de aire, o esa habilidad digna de elogio para vender centenares de boletos para un premio especial de los 1.000 euros que, seguramente, ya había amortizado cuatro horas antes.

Dominaba la escena, el tempo, el momento de agitar al público, el instante de frenarlo o pedirle un aplauso, e incluso la necesidad de soltar un chiste que rompiera la tensión entre número y número porque sí, hubo momentos en los que podía cortarse con un cuchillo. En definitiva, un profesional en toda regla, con un estilo de humor mordaz, británico, digno de si Woody Allen o Ricky Gervais hubieran elegido las barracas a los teatros.

Incluso llegó a conmoverme cuando afirmó que había echado de menos Ribeira durante estos dos largos años. Sé que, como el Don Juan que siempre conquista con las mismas frases, repetirá lo mismo en todas las localidades que visite este verano. Pero quise creérmelo, en Ribeira el bingo siempre será bienvenido. Frente a unas orquestas en las que el espectáculo prima frente a la música, o delante de unos pinchadiscos que repiten hasta la náusea los mismos temas, me quedo con los feriantes. Sin ellos nada sería igual, aunque algún vecino se haya dejado una fortuna entre boletos.